Reputadas y refutadas

sábado, 23 de julio de 2011

Las opiniones reputadas a veces se ven refutadas por opinantes de dudosa reputación. Entre los socialistas, siempre, pero más en momentos críticos, las opiniones fundadas dan paso a las opiniones "refundadas", es decir, las opiniones fundamentadas dan paso a las opiniones de quienes quieren refundarlo todo, atendiendo a intereses más personales que colectivos. La base ciudadana de la izquierda demanda a los socialistas regeneración ideológica y apenas se interesa por su refundación orgánica. Esa regeneración pasa por un compromiso ético con las ideas de la izquierda. Ese compromiso ético debe concordar con la indignación de una amplia base social, a la cual ha de explicarse muy bien la reconstrucción del ideal. Ese compromiso ético no debe ser moralizante. No han de confundirse ética y moral. Los socialdemócratas “sentimentales”, elitistas o trabajadores, creyentes o ateos, se han preocupado por mejorar las condiciones de los más desfavorecidos, a la vez que les indicaban unos senderos conductuales, culturales o laborales, a modo de caminos hacia la virtud. En momentos críticos, sobra la moralización y hay que defender más la lucha contra los privilegios y la justicia social. En momentos en los que la dura realidad económica condiciona todavía más la vida de los ciudadanos, se hace imprescindible una comprensión profunda de los modos de producción y las relaciones de poder. El posibilismo maquiavélico de la gestión no debe aniquilar el análisis marxista de la realidad (obviamente nada tiene que ver con la vulgarización del marxismo). El análisis riguroso permite a los partidos moverse en el ámbito de lo posible, calculando los impactos políticos de sus decisiones, admitiendo a los ciudadanos como son (no como queremos que sean) y evaluando la realidad como es (no como queremos que sea), para no darnos de bruces contra ella o para evitar saltos al vacío. Las experiencias vacías no son buenas. Hay excepciones, porque, como dice Woody Allen, "el sexo sin amor es una experiencia vacía, pero como experiencia vacía es una de las mejores".

4 comentarios:

Winston dijo...

You know, rojillo, that leftist economic beliefs range from keynesian economics and the welfare state through industrial democracy and the social market to nationalization of the economy and central planning. During the industrial revolution, left-wingers supported trade unions. In the early twentieth century, the Left were associated with policies advocating extensive government intervention in the economy. Leftists continue to criticize what they perceive as the exploitative nature of globalization, such as sweatshops, the race to the bottom and unjust lay-offs. In the last quarter of the last century the belief that government (ruling in accordance with the interests of the people) ought to directly involve itself in the day to day workings of an economy declined in popularity amongst the center left, especially social-democrats who became influenced by theThird Way ideology. Other leftists believe in marxian economics. Some distinguish Marx's economic theories from his political philosophy, arguing that Marx's approach to understanding the economy is independent of his advocacy of revolutionary socialism or his belief in the inevitability of proletarian revolution. Marxian economics does not exclusively rely upon Marx, it draws from a range of marxist and non-marxist sources. The dictatorship of the proletariat or workers' state are terms used by marxists to describe what they see as a temporary state between the capitalist and communist society. Marx defined the proletariat as salaried workers, in contrast to the lumpen proletariat, who he defined as outcasts of society, such as beggars, tricksters, entertainers, buskers, criminals and prostituyes. I prefer Mao than Marx, but today is Sunday.

Anónimo dijo...

todo el que se considere socialista tiene que renegar del psoe, es una verguenza que lleve esas siglas, se ha vendido a los jerifaltes del capitalismo, son sus marionetas, hacen una politica de derechas con algunos toques de maquillaje que sirven para contentar a los que se consideran socialistas, porfavor no los voteis mas, no os dejeis engañar mas

estrella dijo...

Amén.

Bristol dijo...

Las reputadas son las putadas repetidas una y otra vez, vamos... la vida misma.