Descenso a los infiernos

sábado, 23 de abril de 2011

Andamos preocupados esta Semana Santa por la fe, el tiempo y los viajes. Andamos justo hoy en el ínterin entre la muerte y la resurrección, intervalo conceptualmente complejo. Según el Credo de los Apóstoles, Jesús "nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre". Ese viaje de vaivén es complicado. Sorprende sobre todo el trayecto de descenso a los infiernos. ¿Para qué descendió a los infiernos? ¿Para echar una ojeada? ¿Para cumplir penitencia por algún pecado inconfesable? Ese viaje despista y preocupa a los creyentes, que se preguntan si a ellos también les va a tocar esa pasada por las calderas. Uno se lo preguntó al Papa en un programa televisivo. El Papa, asesorado siempre por el siempre certero Espíritu Santo, le dio la respuesta certera: "el descenso a los infiernos es una parte esencial de la misión redentora de Jesús y no se aplica a los hombres; ese descenso es un descenso a las profundidades del ser humano, no es un viaje geográfico". Si el descenso a los infiernos fuese un viaje geográfico, habría muchas agencias de viajes que ya lo habrían organizado como parte de sus paquetes de turismo de aventura.

7 comentarios:

Malpicán dijo...

Rojillo, xa sei que estamos na Semana Santa pero agora deulle por sacar rapazas cortadas e perden moito do seu encanto cando as saca por cachos, elle mellor que volva a sacar mozas completas desas que nos alegran a vista sin caer no pecado que para eso estes días andamos de igrexa en igrexa rezando un pouco eiquí e outro pouco acolá. Ata o puticlub da gasolinera pechóu estes días porque os de Bergantiños sabemos cando hai que facer vixilia.

Winston dijo...

You know, rojillo, that punishment in Hell typically corresponds to sins committed during life. Sometimes these distinctions are specific, with damned souls suffering for each sin committed, but sometimes they are general, with condemned sinners relegated to one or more chamber of Hell or to a level of suffering. In many religious cultures, including Christianity and Islam, Hell is traditionally depicted as fiery and painful, inflicting guilt and suffering. Despite these common depictions of Hell as a place of fire, some other traditions portray Hell as cold. I prefer Hell's life than Heaven's life.

Nicolás dijo...

Además de las agencias de viaje alguna empresa de trajes térmicos también haría su agosto.

Riazor Blue dijo...

Bien pensé que hablabas del descenso del Dépor al infierno de Segunda.

¡EL DÉPOR ES DE PRIMERA,
ES DE PRIMERA,
EL DÉPOR ES DE PRIMERA!

estrella dijo...

el descenso a las profundidades del ser humano es llegar a lo que queda por debajo del ombligo de la foto? está bien, bajamos, subimos y resucitamos para el resto de la geografía del susodicho ser humano.
bss
P.D. es que lo que diga el papa no me interesa lo más mínimo.

Paracas dijo...

Por ese tobogán me lanzaría no en descenso sino en caída libre.

Anónimo dijo...

Los «infiernos» –distintos del «infierno» de la condenación– constituían el estado de todos aquellos, justos e injustos, que habían muerto antes de Cristo. Cristo descendio a tomar con el a todos los justos que habian muerto en la esperanza del señor.