Aterriza como puedas

domingo, 10 de abril de 2011

La inversión en grandes infraestructuras públicas para uso privado es una de las premisas del capitalismo. La adquisición de bienes de alto rango es otra. Convencido de las bondades del sistema, solidario con la salida de la crisis, acabo de comprarme un Global Express XRS, fabricado por la multinacional canadiense Bombardier. A los que no alcanzan al consumo de este tipo de bienes aclaro que se trata de un jet privado, bimotor, ejecutivo, intercontinental, de gama alta, con capacidad para veinte pasajeros (con baño propio), tres pilotos (con baño propio), televisión en cada asiento, conexión a Internet, teléfono por satélite, fax, CD player, DVD player, mini frigorífico, mini microondas, mini duchas, guardarropa, aire acondicionado con unidad independiente de suministro energético, decorado a mi exquisito gusto y bastante más coqueto que el anterior Gulfstream 550 de la General Dynamics que poseía. Como no tengo nada que ocultar al fisco, aclaro que el jet me ha costado unos 40 millones de euros, porque tuve que añadir el extra del sofisticado sistema "avionics" de navegación y comunicación aérea. El caso es que, sin hacer escalas (mi jet tiene una autonomía de vuelo de más de 10.000 kilómetros) y a gran velocidad (mi jet puede ir a más de 950 kilómetros por hora), intenté llegar desde Miami a la inauguración de un nuevo aeropuerto en la costa española. Efectué un magnífico vuelo, acompañado por otros empresarios agradecidos, pero, cuando desde la cabina pedí pista, recibí como respuesta de la torre de control un escueto: "aterriza como puedas, pero aquí no". No pude aterrizar en destino porque el ineficaz Ministerio de Fomento socialista ni siquiera había comenzado a tramitar los correspondientes permisos. Autoridades, imputadas y no imputadas, habían inaugurado la infraestructura aeroportuaria a tiempo, pero la consabida burocracia socialista impidió que acompañase en día tan señalado a los que otrora permitieron que me hubiese comprado mi primer jet privado.

8 comentarios:

Winston dijo...

You know, rojillo, that the Gulfstream 550 was one of the first ultra-long range business aircraft. Capable of carrying up to 16 people in standard seating configurations, and able to fly up to 12.000 kilometers, the GV became the longest range business jet ever made. Sorry, I've a Gulfstream better than your Bombardier.

Nicolás dijo...

Estaba convencido que ibas a acabar el post contando el aterrizaje en el aeropuerto de Castellón.

estrella dijo...

Pero, madre mia, con semejante poderío aeronaútico, como se le ocurre venir a la madre patria???? lo de venir de Miami ya es una horterada suficiente, puedo sugerirle alguna de la Seychelles? y ya de paso, en un avión tan grande no tendríamos que encontrarnos, puede llevarme hasta allí?

Siro dijo...

Sigue habiendo controladores aéreos que esnifan pegamento.

Felipe dijo...

Mi jefe viaja siempre en clase business porque es un hombre de negocios y porque su culo gordo no cabe en los asientos de clase turista.

En turista va la encargada, que no se la chupa en el avión sino en el hotel.

Berta dijo...

Felipe, Piloto de las Fuerzas Aéreas, ¿en el aire tienes fuerza o pones el piloto automático?

Tus tres BBB

Funcio dijo...

Eso lle pasa por voar co seu jet privado a rexións pouco dotadas de aeroportos. Se ven á nosa, terá a posibilidade de aterrar sen problemas en tres magníficos aeroportos e ata en algún aeródromo. Eiquí temos a sana costume de multiplicalo todo por tres. Tres aeroportos, tres hospitais grandes, tres universidades, tres equipos de categoría (non digo cal), etc.etc.etc. ¡PERO UN ÚNICO LÍDER DA GALIZA ÚNICA! Terra esta moi agarimosa cós propietarios de jets privados.

Nario dijo...

Funcio, ¿sabes algo de vuelos a Londres por 20 euros desde Lavacolla?