Engels y las francesas

miércoles, 16 de marzo de 2011

Según Engels, "si no hubiera francesas, la vida no tendría sentido". Si el padre del feminismo marxista hubiese dicho esa frivolidad actualmente, las feministas le habrían tachado de machista marxista. A Engels no le habría importado la reprimenda, porque para él la ideología política seguiría estando por delante de cualquier ismo. Mientras los franceses revolucionarios levantaban las barricadas del París de 1848, Engels disfrutaba de y con las francesas por la campiña gala. Engels nunca ocultó su pasión por las mujeres, ni sus múltiples relaciones con amantes, lo cual escandalizaba entonces a victorianos, puritanos, conservadores, saint-simonianos, comunistas y socialistas. Las feministas asumían sus ideas, pero rechazaban su modo de vida. Es el mismo Engels que se partió el cobre por sus ideas en primera línea frente a la infantería prusiana. Procedía de una familia burguesa y religiosa alemana, estudió en la Universidad de Berlín, entró en contacto con los hegelianos de izquierdas y tomó conciencia de la explotación de la clase obrera en las ciudades británicas pioneras del capitalismo industrial. A Engels le preocupaba la desigualdad sexual de esa explotación, no por una cuestión de defensa de género, por una cuestión de defensa de la justicia social. Engels era crítico con los explotadores y con los explotados. Engels era empresario y revolucionario. Engels era contradictorio y contracultural. Engels era amante de la sofisticada irlandesa Lizzy y de las sofisticadas francesas. Engels era vividor y amante de la vida, pero estaba dispuesto a morir por los y las que no podían disfrutarla.

8 comentarios:

Rebe dijo...

Pues a mí el francés siempre me pareció cursi y a veces repugnante.

Rita dijo...

Rojillo y las españolas.

Siro dijo...

De Francia, el vino.

estrella dijo...

Una lástima!, ya no existen hombres como Engels, ahora que las mujeres podemos ser amantes y vividoras. bss

Felipe dijo...

Mi jefe prefiere a las colombianas, que le salen más baratas.

Bea dijo...

Felipe, Charles Aznavour, a las tres nos apasiona todo lo francés. Te imaginas un cuarto oscuro, con música de Edith Piaf, un francés, La vie en rose, otro francés, No Je ne regrette rien, otro francés con la Berta, La Marsellesa, ¡Oh, la la!

Tus tres BBB

Funcio dijo...

La cuisine galicienne est la cuisine traditionnelle. Elle partage avec la cuisine espagnole la culture des tapas, l'utilisation de l'huile d'olive, bien qu'en moindre quantité, et des plats parfois pantagruéliques. De nombreuses fêtes gastronomiques sont organisées dans la région, généralement en été, et sont très prisées. De par son passé commun, elle partage également quelques spécialités culinaires avec le nord du Portugal. Les fruits de mer sont l'un des éléments les plus importants de la cuisine galicienne. Cultivés dans les zones côtières, leur qualité et leur richesse biologique sont reconnues mondialement. Parmi les variétés les plus célèbres de la région, le pousse-pied (percebe en galicien) et la coquille Saint-Jacques (vieira en galicien). La pomme de terre est également un aliment de base, appelée cachelo ou pataca. Les tapas galiciennes, aussi appelées petiscos et généralement gratuites ou à bas prix, sont servies en accompagnement d'un verre de vin (Albariñi, Ribeiro, Mencía) ou de bière (Estrella Galicia). On y retrouve toutes les spécialités de la région, ce qui en fait une vitrine gastronomique pour le visiteur étranger. Les plus connues sont celles à base de fruits de mer, d'empanadas ou de produits typiques comme les piments de Padrón.
Eran outras épocas plurilingües, os que estudiaramos francés no Bacharelato tentabamos ligar coas poucas francesas que visitaban as nosas rías e daba bó resultado o tema da gastronomía autóctona sempre que as inivitaras despois a unhas tapiñas.

Nario dijo...

Funcio, ¿el francés ahora no da puntos, verdad?