Chismógrafo

sábado, 12 de marzo de 2011

La tierra tembló en Japón. El mar sacudió Japón. La primera consecuencia, impactante e inmediata, es la tragedia multiplicada de miles de víctimas directas. La segunda, incalculable e inesperada, es la caída de la economía nipona. La tercera, inevitable e indirecta, es la caída de la economía mundial. La tectónica de las placas desencadena la tectónica de los mercados. El riesgo nuclear lleva a cerrar las centrales nucleares; el precio de la energía se dispara. El riesgo de la navegación lleva a cerrar los puertos; el precio de los productos alimenticios importados se dispara. El riesgo del hundimiento del yen lleva a refugiarse en otros patrones refugio; el precio del oro se dispara. El tsunami invade las ciudades; el dinero escapa para no mojarse. Ha fallado el sismógrafo, pero los del PP han activado el chismógrafo, para echarle la culpa del cataclismo a Zapatero.

3 comentarios:

Winston dijo...

You know, rojillo, that a tsunami is a series of water waves or wave train caused by the displacement of a large volume of a body of water, usually an ocean. Tsunamis are a frequent occurrence in Japan; approximately two hundred events have been recorded. Owing to the immense volumes of water and the high energy involved, tsunamis can devastate coastal regions. Earthquakes, volcanic eruptions and other underwater explosions, including detonations of underwater nuclear devices, landslides and other mass movements, meteorite ocean impacts or similar impact events, and other disturbances above or below water all have the potential to generate a tsunami. However, most of tsunamis were caused by Zapatero and are now caused by Rubalcaba.

xan de couzadoiro dijo...

que grande es ser absurdo y que dificil es conseguirlo.

salud y republica

Bar Marcón dijo...

¡OÍDO COCINA!
¡UNA DE GALLOS AL SURIMI!

En Bar Marcón tenemos clientes de todo el mundo. Entre nuestros clientes japoneses el lacón con grelos tiene mucho éxito, pero les encanta como preparamos los deliciosos FILETES DE PEZ GALLO CON SALSA DE HONGOS Y SURIMI. Hacen falta: un filete de gallo por comensal, de pez gallo no de gallo de corral, concretamente de pez gallo pescado en el Mar de Japón; una cebolla de Hokkaido; caldo de pescado azul o de un color similar; variado de hongos de Honshu; tronquitos de surimi de Shikoku; perejil de de las Kuriles; ajo de las costas del Mar de Ajotsk u Ojotsk; pimienta molida negra o amarilla de Kyushu; nata líquida o lava líquida de Fujiyama y vino blanco de Valdeorras. La preparación es oriental: ponerse un kimono; hacer unas fotos al pez gallo antes de filetearlo; colocar los filetes en una fuente de horno cerrando los ojos casi totalmente para que parezcan rasgados; cortar la cebolla muy fina con un sable al estilo harakiri o en juliana; salpimentar los filetes echando las sal y la pimienta con los pies al estilo geisha; añadir el caldo de pescado escanciando al estilo asturiano sin salpicar; regar con el vino blanco cantando la de “el vino que tiene Asunción no es blanco, ni es tinto, ni tiene color”; hornear durante un cuarto de hora a 180 grados o a 8.9 grados de Richter; preparar la salsa; saludar a un japonés bajito que pasaba por allí; cortar el ajo en láminas finísimas con el mismo sable de la cebolla y con los ojos vendados; rehogar en aceite de oliva virgen, virgen, virgen; rehogar al japonés bajito de Hiroshima; dejar dorar; añadir el varigato de funghi, si se sabe de que hablamos; añadir el surimi cortado en trozos pequeños con el mismo sable de la cebolla y del ajo, con los ojos vendados y con una mano en la espalda; añadir el perejil bien picado con el mismo sable de la cebolla, del ajo y del surimi, con los ojos vendados, con una mano en la espalda y los dos pies atados; añadir sal marina de la Bahía Uchiura; añadir nata líquida plana con un punto rojo en el medio; probar el jugo resultante de la cocción del pescado a través de una cañita de bambú; dejar reducir bien la salsa; emplatar, servir, degustar; no reducir el precio.