Misófilos y misóginos

lunes, 3 de enero de 2011

A los misófilos les gustan las misas. A los misóginos no les gustan las mujeres. Aclaremos los conceptos a partir de ejemplos. El cardenal Rouco celebra la gran Misa de las Familias, para misófilos recalcitrantes, y dice que "las familias cristianas están ante un reto histórico formidable: ser instrumentos imprescindibles de la esperanza para Europa en una de sus horas más complejas y dramáticas, pues siempre que se cuestiona y se niega la verdad del matrimonio y la familia, las consecuencias negativas no se hacen esperar; se ciegan las fuentes de la vida con la práctica permisiva del aborto; se banaliza con la eutanasia, hasta extremos hace poco tiempo impensables, la responsabilidad de vivir y de respetar la vida del prójimo". La portavoz socialista, Elena Valenciano, responde que "la jerarquía eclesiástica es enormemente misógina y no comprende la evolución del papel de las mujeres en la sociedad; probablemente, es la clave de la incomprensión absoluta que manifiesta por las familias, por la sociedad actual". Conclusión: en Madrid se congregaron misófilos y misóginos. Precisemos los conceptos. La misofilia está clara; es cosa de beatos, meapilas, santurrones, devotos, mojigatos, gazmoños. La misoginia no está clara; no es solo cosa de los que odian a las mujeres; es cosa de los que odian todo lo femenino; no es solo cosa de machistas, partidarios de que el hombre predomine sobre la mujer; es cosa de los que piensan que los hombres deben liberarse de todo tipo de dependencias de las mujeres, incluidas la concepción y la familia. La cosa sigue confusa, porque los hombres están confundidos con las mujeres o porque las mujeres confunden a los hombres. Confunden a reyes; ya Alfonso X el Sabio decía que "la mujer es la confusión del hombre, bestia que nunca se harta, peligro que no guarda medida". Confunden a emperadores; ya Napoleón decía que "las mujeres no son otra cosa que máquinas de producir hijos". Confunden a filósofos; ya Averroes decía que "la mujer no es más que el hombre imperfecto". Confunden a santos; ya Santo Tomás de Aquino decía que "como individuo, la mujer es un ser endeble y defectuoso". No es extraño, por tanto, que confundan también a papas, cardenales y obispos, sobre todo, si al ser ellos célibes y castos, las conocen tan poco. Hago mías las dudas de Woody Allen: "¿existe el Infierno?, ¿existe Dios?, ¿resucitaremos después de la muerte?, lo más importante: ¿habrá mujeres allí?". Entre los misóginos abundan los misántropos, los que simplemente odian a los demás.

15 comentarios:

Balzac dijo...

Conozco a unas cuantas mujeres que son misóginas.

Jóvenes en LIbertad dijo...

Según usted la Iglesia va contra las mujeres, dado que el 75% de l@s católic@s practicantes son mujeres, esto caería en una contradición, pues las mujeres no van a apoyar a una institución que las discrimina y va contra ella, lo que demuestra que eso es mentira. Y si no preguntele a ellas.

Silencio dijo...

Me ha encantado la entrada, con críticas vivaces y elocuentes.

Saludos.

Calatrava dijo...

Yo soy mesófilo, me gusta una buena mesa, aunque tenga que compartirla con mujeres.

Chunguito Brother dijo...

Al mirar el cielo azul a Venenito descubrí,
disparaba con sus flechas pero el blanco ni lo vi.
Tal vez yo o tal vez tú, tal vez a ti te alcanzarán,
pero ya te darás cuenta pues se clavan de verdad.

Aquí está, viene ya tan feliz,
con sus flechas de amor para ti,
quizás también para mí,
sí también para mí.

Esas flechas van contigo donde quiera que tú vas,
están entre tu pelo y en tu forma de mirar,
son las flechas que se clavan una vez y otra vez más,
esas flechas van contigo donde quiera que tú vas.

Y verás que te dirán que no tienes corazón,
y que nunca te preocupas de pensar en el amor.
Es igual, pues al final a todos tienen que tocar,
y las flechas se reparten pues Venenito viene y va.

Aquí está, viene ya tan feliz,
con sus flechas de amor para ti,
quizás también para mí,
sí también para mí.

Esas flechas van contigo donde quiera que tú vas,
están entre tu pelo y en tu forma de mirar,
son las flechas que se clavan una vez y otra vez más,
esas flechas van contigo donde quiera que tú vas.

Aquí está, viene ya tan feliz,
con sus flechas de amor para ti,
quizás también para mí,
sí también para mí.

Esas flechas van contigo donde quiera que tú vas,
están entre tu pelo y en tu forma de mirar,
son las flechas que se clavan una vez y otra vez más,
esas flechas van contigo donde quiera que tú vas.

Lalalalalara Lalalalalara Lalalalalara

Anónimo dijo...

A Igrexa dí: -Non me vai chegalo peito para tantas condecoracións: unha, santa, católica, apostólica, romana, practicante, misófila...
Deus responde: -Non meu fillo, iso é o máis parecido a unha clase de gramática. Aquí do que se trata é de que non impoñas senon propoñas o que a tí te axuda, faite libre e feliz, para que os demáis se queren ben, e se non tan amigos.

Asun dijo...

Señor Armas, a las mujeres nos gustan las misas más que a los hombres porque somos más sensibles y creyentes, lo que no nos gusta es que nos pongan desnudas en los blogs como hace usted frecuentemente en el suyo.

Lulú dijo...

Si yo fuese católica, creería que la mujer es tonta, porque Dios la creó a imagen y semejanza del hombre. Como no lo soy, en realidad lo que creo es que somos un poco tontas por seguir el juego a esta panda de imbéciles misóginos, me refiero a los curas y a los hombres en general.

Siro dijo...

La mujer no nace, se hace.

Berta dijo...

Felipe, Recordman de la Misoginia, ¿cómo puedes despreciarnos, si no nos has probado, sarasón?
Tus tres BBB

Funcio dijo...

As donas do país síntense mellor comprendidas que nunca dende que entrou o goberno da sensibilidade, síntense case tan ben comprendidas como os gays.

Nario dijo...

Funcio, ¿qué quieres decir?

Felipe dijo...

Mi jefe es meófilo, mea cada diez minutos.

P.D. Escribo esto mientras se fue al baño.

Rita dijo...

No todas valemos la pena.

Antimisógino dijo...

Ritita, que razón tienes. Tu sí que vales , nena.