Los kleenex

viernes, 21 de enero de 2011

Los kleenex tienen una gran ventaja: después de ser usados, se tiran. Luego unos se reciclan y otros se destruyen. Ello sin que los usuarios sientan remordimiento alguno por su utilización y eliminación. Los hay que con los kleenex limpian su conciencia ecológica y su conciencia biológica. Los kleenex, antes de su lanzamiento más o menos atinado a la papelera o a la taza del inodoro, han debido demostrar su polivalencia. Por algo fueron inventados durante la Primera Guerra Mundial para servir como máscaras antigás. Más tarde sirvieron para limpiar los maquillajes de los rostros de las señoras, de las señoras que se maquillaban, pues otras, en plena depresión capitalista, iban con la cara lavada. En esos años de crisis los kleenex demostraron su eficacia en la lucha contra la rinitis alérgica y, sobre todo, demostraron su superioridad frente a los tradicionales pañuelos en la lucha contra el resfriado común. "Don't carry a cold in your pocket", decía el slogan publicitario contra los moqueros clásicos. La sociedad captó el mensaje, sin saber que estos pañuelos desechables estaban hechos de cellucotton. El concepto básico de los kleenex, usar y tirar, se ha venido imponiendo en las sociedades avanzadas, aplicado a bienes de consumo y a personas de consumo.

4 comentarios:

Lulú dijo...

Algún día todas ellas se darán cuenta de que todos ellos son hombres kleenex, de usar y tirar.

xan de couzadoiro dijo...

los kleenes de uar y tirar igual que le numero 13

estrella dijo...

el concepto kleenex occidental de usar y tirar es el paradigma de las relaciones personales, en general, hasta qeu a veces encuentras a alguien que, aunque arrugado y un poco usado, aún te da servicio, se llama lealtad, le suena a alguien? bss

Bakunin dijo...

En política no hay que confundir los Kleenex con el papel higiénico, Scotesh de doble capa por supuesto.
Hay mucha mierda que limpiar, además de los mocos de los más mocosos.