Señoritas musulmanas

sábado, 9 de octubre de 2010

Y va Alfonso Guerra y se refiere a su compañera Trinidad Jiménez como la señorita Trini, y se arma el correspondiente revuelo entre las defensoras de la igualdad malentendida. La referencia puede ser desafortunada, pero no malintencionada. Si el ultra Josep Anglada hablase de las señoritas musulmanas para referirse a las mujeres moras, lo veríamos todos y todas como un avance en su proceso de civilización. Sin embargo, este xenófobo, líder del partido Plataforma per Catalunya y candidato a la Generalitat, presenta un libro en Madrid, acompañado por los de Intereconomía, Manos Limpias y Fuerza Nueva, diciendo lindezas como: "Aquí ya no cabe ni un solo inmigrante más, hay que expulsar de una vez por todas a todos los inmigrantes ilegales… Nos va a tocar a los valientes expulsar a los musulmanes de nuestro país… Un moro por el simple hecho de hablar en nuestra lengua podría convertirse en catalán... Y yo digo que nada de eso, ¡qué un musulmán siempre será un musulmán!". Y digo yo que el tratamiento importa menos que la forma de tratar a las personas, porque la verdadera igualdad está en la equidad. El trato racista, más que el tratamiento del género, debería hacernos reaccionar. Con todos mis respetos a las señoritas, musulmanas o no.

8 comentarios:

Winston dijo...

You know, rojillo, that the basic unit of Islamic society is the family, and Islam defines the obligations and legal rights of family members. The father is seen as financially responsible for his family, and is obliged to cater for their well-being. The division of inheritance is specified in the Qur'an, which states that most of it is to pass to the immediate family, while a portion is set aside for the payment of debts and the making of bequests. The woman's share of inheritance is generally half of that of a man with the same rights of succession. Marriage in Islam is a civil contract which consists of an offer and acceptance between two qualified parties in the presence of two witnesses. The groom is required to pay a bridal gift (mahr) to the bride, as stipulated in the contract. By the way, I love misses but I love wives too.

Lulú dijo...

El señorito Alfonso podía dedicarse a la Historia. Las mujeres tenemos nombre propio y no queremos tanta cortesía machista.

Alfred dijo...

Dear Winston, the usage of Miss as a title in the USA is most frequently seen when referring to girls under eighteen.Though Miss is less commonly used as a title by adult women in the USA than in the past, some still prefer to be referred to as such. Twenty-first century etiquette honors an adult woman's personal preference of title, and uses Ms. as a default until such a preference is known.

Miss was formerly the default title for businesswomen, but has largely been replaced by Ms. in this context. It was, and to some extent remains, a default title for celebrities, such as actresses (Miss Barbara Stanwyck). Such default usage has also proved problematic; the poet Dorothy Parker was often referred to as Miss Parker, even though Parker was the name of her first husband and she herself preferred Mrs. Parker. Later in the century, the use of Miss or Mrs. became a problem for the New York Times in referring to political candidate Geraldine Ferraro, a married woman who did not use her husband's surname, since Mrs. has been used with a woman's maiden name only in limited circumstances in public life before the 1980s.

estrella dijo...

El tratamiento de género puede ser un poco antiguo, pero no tiene porque ser machista, Alfonso no tenía intención de faltar a las mujeres, si acaso su intención era quitar un poco de hierro, con un humor poco entendido,vamos a relajarnos todos y todas un poquito.
Por cierto, en esa presentación, junto a Anglada, también se encontraba el impresentable profesor Neira,ese si que ha hecho daño a las mujeres.
bss.

Jesús Herrera Peña dijo...

Remachando lo que dice Lulú añadiré que Alfonso Guerra no da puntada sin hilo y si dice "la señorita Trini" es porque Trini le parece una "señorita".
Pero no nos cebemos contra Alfonso Guerra; está demasiado extendido en nuestras costumbres eso de que si eres mujer joven y soltera, eres "señorita". Y esto lo sostienen —precisamente— la inmensa mayoría de mujeres de esas de "todos y todas" o de "tod@s" y gilipolleces por el estilo.
Ahí ya no quieren la igualdad; si la quisieran, quisieran que a los hombres jóvenes y solterosse les llamara "señoritos".

Y si quieres, haz la prueba, por favor: Vete a una mujer mayor de edad y trátala de "señora" verás qué ostia te pega. Acto seguido, llámala "señorita" y verás qué ojitos tan lindos te pone.

Hay que joderse con Alfonso Guerra, las desiguales igualdades y con el feminismo de la arroba.

Galeno dijo...

La señoritis es un tipo de caguitis que les entra a ciertos hombres blandengues cuando las mujeres les plantan cara. Es una alteración de las heces en cuanto a volumen, fluidez o frecuencia en relación anormal a la fisiológica, lo cual conlleva una baja absorción de líquidos y nutrientes, pudiendo estar acompañada de dolor, fiebre, náuseas, vómito, debilidad, pérdida del apetito y pérdida de la autoestima masculina. Además de la gran perdida de agua que suponen las evacuaciones señoríticas, los pacientes, por lo general hombres de izquierdas y aoparentemente formados, pierden cantidades peligrosas de sales importantes, electrolitos, otros nutrientes y pierden la compostura. La señoritis afecta a todas las razas, sexos, edades y religiones. La falta de agua corriente, el saneamiento y la educación en colegios con segregación de sexos tienen un papel crucial en la transmisión de las enfermedades caguíticas. La definición médica de la señoritis implica más de tres deposiciones al día o el aumento de la cantidad de heces a más de 200 gramos cada 24 horas en sujetos adultos preferentemente progresistas (según investigaciones rigurosas de la Universidad de Navarra, los fachas cagan duro y tienen más problemas de estreñimiento que de caguitis). El paciente lo percibe como una disminución en la consistencia de las heces que causa urgencia y molestia abdominal, que puede ir acompañada de dolorosa patada en los huevos, si la mujer afectada por un mal tratamiento es karateka o feminista militante. Este deseo de evacuar, a menudo incontrolable, suele ser el principal problema, acompañado con mucha frecuencia de cólicos y, dependiendo de la etiología, puede acompañarse de moco, pus o sangre en las heces, que el machista cabrón tiene bien merecidos por su comportamiento políticamente incorrecto. Se considera diarrea aguda, si la duración es menor a tres semanas, y diarrea crónica, cuando el cuadro se extiende más de cuatro semanas o persiste en el tiempo, aunque el paciente haya abandonado ya sus cargos públicos.

Chica Mala dijo...

Pues yo veo la foto, tan seductora y tan fascinante, y me dejo llevar por esa mujer de mirada increiblemente sensual. No puedo imaginar el odio que muchos puedan sentir al ver esos ojos. Quizá sea miedo, miedo a dejarse seducir por lo desconocido, por el temor de dejarse atrapar por una cultura diferente y que les desarme todo el tinglado de prejuicios que giran en torno a su cultura y sus miedos. Yo en el fondo, me considero racista porque mi admiración/fascinación hacia la raza negra me ha llevado a meterme más de una vez en algún lío...
Sin embargo, yo les diría a todas estas personas de mente Xenófoga que se abandonaran ante la seducción de unos ojos como los de la mujer mora o señorita musulmana de la foto (que importa un término u otro). Ya lo dice el refran: "When you go black you never go back..."

Calatrava dijo...

ME ENCANTAN LAS SEÑORITAS MUSULMANAS... Y LAS MORAS... Y LAS ÁRABES... Y LAS DE BURGOS... Y LAS DE LA ALMUNIA DE DOÑA GODINA... Y LAS DE VILLANUEVA DE LA CAÑADA... Y LAS DE VILLALAR DE LOS COMUNEROS...