Virtudes cubanas

martes, 20 de abril de 2010

¿Quién dice que la Iglesia Católica siempre está con el régimen? Está siempre con el poder, que es diferente. Y la Iglesia sabe, porque lleva más de dos mil años en esto, que el poder está donde está el capital. Por eso, se enfrenta a los socialistas españoles y a los castristas cubanos, aunque ambos detenten el poder político, ganado en las urnas y en las sierras, respectivamente. La Iglesia Católica en Cuba teoriza sobre las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) y se aplica algunas de las virtudes cardinales. Espera con prudencia, porque sabe que el poder político es transitorio; igual que sabe que el poder económico es estructural. La prudencia no le impide pronunciarse políticamente; su máximo jefe en la isla, el cardenal Ortega, pide "el consenso político, el cambio necesario, la liberación de los presos de conciencia", y critica el "socialismo y sus limitaciones, el viejo Estado burocrático de tipo estalinista, la violencia mediática". No obstante, para demostrar otra virtud cardinal, la fortaleza, el cardenal Ortega advierte que la Iglesia no debe "sumarse simplemente a una de las dos partes enfrentadas; lo que nos corresponde es invitar a todos a la cordura y a la sensatez”. Sin embargo, en vez de criticar decididamente el bloqueo comercial, Ortega pide diálogo en las relaciones USA-Cuba, y pide a los cubanos otra virtud cardinal, la templanza. Se olvida el cardenal de una cuarta virtud, la justicia. Aplicársela, supondría posicionarse contra el verdadero poder.

12 comentarios:

Camagüey dijo...

En 1959 Fidel Castro firmó la prometida ley de reforma agraria, que abrió entonces un proceso de expropiaciones, nacionalizaciones y confiscación de bienes que afectaron fuertemente a la clase alta y a algunas empresas sobre todo yankees. Al principio el gobierno revolucionario brindó indemnizaciones pero en el caso de los yankees no fueron aceptadas.
Casi toda la clase alta propietaria de las plantaciones e ingenios azucareros y un considerable sector de la clase media abandonaban el país y se instalaban en Florida, sumándose a funcionarios del gobierno de Batista que habían emigrado antes allí llevándose consigo millones de dólares procedentes del erario público cubano.
¡VIVA LA REVOLUCIÓN CASTRISTA!

Bakunin dijo...

Por lo visto, el Che y Fidel no llevaron la Revolución hasta el final, si lo hubieran hecho, no habría sotanas en la isla.
Los curas temen más al anarquismo que al comunismo.

Siro dijo...

¿Hay pederastia en la Iglesia cubana?

Felipe dijo...

Mi jefe se va una vez al año a Cuba de turismo sexual. A su mujer y a la encargada les dice que va por negocios. Mirándolo bien no miente ya que las jineteras le sacan una pasta.

Belén dijo...

Felipe, Guayaba Tropical, las tres hicimos un viaje juntas a Cuba en el verano del 2007. Bea y yo nos pusimos hasta arriba de mojitos, Berta se puso hasta arriba de mulatitos. Tus tres BB+B

Funcio dijo...

Na Xunta hai un par de conselleiros que atesouran virtudes cardinais como a templanza e a prudencia, aínda que temos que ter con eles fe, esperanza e caridade, desculpando a súa desorientación, xa que a Galicia neoliberal no é a Cuba represora da diferenza.

Nario dijo...

Funcio, sé de un funcionario de Cultura que lleva en servicios especiales en Cuba desde el viaje de Doña Ánxela.

Winston dijo...

You know, rojillo, that, by wearing military-style uniforms and leading mass demonstrations, Castro projected an image of a perpetual revolutionary. He was mostly seen in military attire, but his personal tailor convinced him to occasionally change to a business suit. Castro is often referred to as Comandante, but is also nicknamed El Caballo, meaning The Horse, a label that was first attributed to Cuban entertainer Benny Moré, who on hearing Castro passing in the Havana night with his entourage, shouted out "Here comes the horse!". Large throngs of people gathered to cheer at Castro's fiery speeches, which typically lasted for hours. Many details of Castro's private life, particularly involving his family members, are scarce as the media is forbidden to mention them. Castro's image appears frequently in Cuban stores, classrooms, taxicabs, and national television. Despite this, Castro has stated that he does not promote a cult of personality.

¡LONG LIFE TO FIDEL!

Sonia dijo...

Ritita, entra y dinos que eres tú la de la foto, perla del Caribe.

Susiño dijo...

¡QUÉ CUBANA! SON UNA RAZA SUPERIOR.

Rita dijo...

Para rojillo, soy la cubana que llevo dentro, envidiosa o diosa de la envidia.

Berta dijo...

Felipe, Comandante en Jefe, ¿por qué no te vienes conmigo a la Sierra Maestra? Descubrirás a una maestra de la revolución (sexual), mientras las otras dos pasean por la Habana Vieja. Tus tres B+BB