¡Qué "haiga" cultura!

martes, 9 de febrero de 2010

Lo importante es que "haiga" cultura. La mitad de los españoles no compraron un libro durante el pasado año. Un tercio de los españoles, no sólo no compró un libro, sino que no abrió un libro. El comprador medio compró diez libros y medio. Ocho de cada diez compradores compró novelas. Las mujeres compraron novelas románticas o de intriga. Los hombres compraron novelas fantásticas. Las mujeres leen más que los hombres. Los estudiados leen más que los no estudiados. Nueve lectores de cada diez leen en castellano. Un lector de cada diez lee en inglés. Medio lector de cada diez lee en gallego. No son datos de Feijoo, sino del Barómetro de hábitos de lectura y compra de libros de la Federación de Gremios de Editores de España. Por cierto, el libro más leído fue "El niño con el pijama de rayas", de John Boyne. ¡Qué "haiga" cultura!, no es un cuento infantil, aunque es muy recomendable para adolescentes. Va de judíos exterminados en Auschwitz.

13 comentarios:

Bar Marcón dijo...

¡OÍDO COCINA!
¡UNA DE BIZCOCHO DE RAYAS!
Hablando de rayas, en Bar Marcón tenemos un postre especial, un delicioso bizcocho español, que hace las delicias de los niños, el BIZCOCHO DE RAYAS. Estos son sus ingredientes: tres huevos de gallinas de corral de La Almunia de Doña Godina, 250 gramos de harina de molino de viento manchego, 200 gramos de azúcar edulcorante, 150 gramos de cacao de plantación tropical o escandinava, 125 mililitros de leche de vaca pardo-asturiana enriquecida con oligoelementos extremeños, 100 mililitros de aceite de girasol de la Costa del Sol, un sobre de levadura Royal o Real y dos cucharaditas de aroma de limón o dos limones aromáticos de la huerta murciana. La preparación consiste en: precalentar el horno a 175º; meter la mano dentro para comprobar la temperatura; batir los huevos con la precisión y delicadeza que requiere esta operación; batir después los huevos de corral con unas varillas de bambú de Singapur; añadir el azúcar como si tal cosa; remover con las varillas sin romperlas, que vienen de muy lejos; batir hasta que quede una masa espesa y blanquecina, o sea, repugnante; añadir la leche como cuando se le da el biberón a un niño con un pijama de rayas; añadir el aroma de limón cantando "mi limón, mi limonero, entero me gusta más…"; añadir el aceite para que el bizcocho adquiera calorías; incorporar la harina y la levadura tamizadas o pasadas por un tamiz; batir en vez de remover, o viceversa, hasta que quede bien mezclado; dividir la masa en dos, para demostrar que se sabe dividir por dos; añadir en una de las partes tres cucharadas de cacao sin azúcar; no explicarle a la otra parte por qué no lleva cacao; cuando esté convencida, mezclar por sorpresa; echar en el centro de un molde engrasado una cucharada grande de masa blanca; echar encima una masa de cacao; repetir la operación alternativa hasta que te aburras o hasta que se acabe la masa; hornear a modo de torta cebra; servir a los menores de edad con abundantes licores.

Sinda dijo...

Yo era compradora de libros y socia del Círculo de Lectores, pero desde que me enganché a Internet tengo todo lo que quiero leer en la Red. Supongo que seré una de esas que no abrió un libro en 2009, sin embargo leí más que nunca, por ejemplo en este blog lleno de KULTURA, pos ¡KAIGA KULTURA!

Einstein dijo...

En Haití una catástrofe natural tremenda ha provocado la muerte de 250.000 personas. En Auschwitz, el mayor campo de exterminio del nazismo, fueron asesinados 2.500.000 personas, la gran mayoría judíos, pero también eslavos, gitanos, prisioneros de guerra, etc. y otros 500.000 se murieron de hambre o por enfermedades contraídas en esa cloaca. Hay que recordar siempre el holocausto.

Rou Covarela dijo...

Yo le recomendaría a los lectores españoles que se leyesen la Primera Epístola a los Tesalonicenses, una obra maestra de Pablo de Tarso, alias San Pablo. Como su nombre indica, se trata de una epístola dirigida a la comunidad cristiana de Tesalónica y se dice primera porque existe también una segunda carta en el canon bíblico, dirigida a esta misma comunidad. Por su temática, se puede considerar una obra de la escatología cristiana, sin menoscabo de que también contiene una exhortación moral y un extenso apunte biográfico, que ocupa la mitad de la carta y donde Pablo desgrana recuerdos de su prédica. No cuento más, para no quitarle emoción a la lectura y dar pistas sobre el final de este thriller del realismo cristiano.

Asun dijo...

Señor Armas, no estoy de acuerdo con usted en que los que casi no leemos libros somos unos incultos porque la cultura se adquiere también acudiendo a charlas, conferencias, cursos o reuniones, o bien hablando con personas cultas, yendo al cine a ver películas buenas, oyendo alguna radio como la Cope, etc.

estrella dijo...

un poquito de desarrollo de la comprensión lectora si que necesita Dª Asun, porque yo no he leido que ponga que los que casi no leen son incultos, ahora bien, si ella lo ha entendido así, quien se pica........

Siro dijo...

Hitler quemaba libros.

Esquizo Frénico dijo...

El niño
judío
está tranquilo,
está bien,
la valla de
alambre
lo protege,
no va a
sufrir más,
la muerte
no es lo peor.

Felipe dijo...

Si mi jefe se pone un pijama a rayas y lo sueltan por el zoo, los leones se iban a quedar flipados al ver por primera vez un hipopótamo-cebra.

Berta dijo...

Felipe, Peluche de Mimosín, qué no daríamos por verte con tu pijamita estampado lleno de Calimeros, dormidito, agotadito después de una noche de pasión desbocada con el trío que te descubriría el placer de la literatura erótica. Tus B+BB

Richi dijo...

Felipe, ¿eres budista, estás capado, tu chico no de te deja, no se te levanta o qué te pasa?

Las tres BBB son tres bombones rellenos respectivamente de crema, nata y licor que se te ponen a pedir de boca cada mañana.

¡MUERDE, GILIPOLLAS!

Funcio dijo...

Os funcionarios da Xunta estamos ao tanto das últimas tendencias literarias e somos dos que subimos a media de lectura en España, pois tódalas estanterías están cheas dos libros máis vendidos como: El vencedor está sólo, de Paulo Coelho & Albert Feijoelho; Los lobos del centeno, de Francisco Naría & Fonso Ruedía; La mano de Fátima, de Ildefonso Falcones & Piluca Farjones; La reina en el palacio de las corrientes de aire, de Stieg Larsson & Bea Matosson; La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson & Marta Currasson; Los hombres que no amaban a las mujeres de Jesi Vazquesson & Robert Varelasson, etc.

Nario dijo...

Funcio, ¿El Nuevo Testamento está entre los más vendidos? Si no es así, ¿qué hace en mi estantería?