Educación, ¿pacto o pasta?

martes, 2 de febrero de 2010

La educación no es cuestión de dinero, pero también. El dinero, en política, es cuestión de presupuesto. El presupuesto es cuestión de ideología. La ideología no es cuestión de pacto. Como dice el Ministro de Educación, "las convicciones se demuestran en los presupuestos". Llevamos años escuchando la cantinela del imprescindible pacto político por la educación. Todos se muestran dispuestos a pactar, pero sólo algunos están dispuestos a pagar. Hay un indicador que no admite interpretaciones demagógicas: el porcentaje del PIB destinado a educación. La educación está transferida a las Comunidades Autónomas. Extremadura y Castilla la Mancha, dos Autonomías pobres y gobernadas por socialistas, son las únicas españolas que superan la media de la Unión Europea en cuanto a dicho porcentaje (5,3%). La última en el ranking es la Comunidad de Madrid (2,5%), una de las más ricas y gobernada por la derecha más conservadora del país. Galicia, una de las más pobres y gobernada por la derecha periférica, está por encima de la media española, pues destina un 4,2%, gracias a que durante el anterior gobierno socialista el presupuesto en educación aumentó un 30% la exigua cantidad que destinaban a la educación los sucesivos gobiernos de Fraga Iribarne, factótum de la derecha española; en Galicia, ahora es cuestión de inercia y de vergüenza.

18 comentarios:

Mis proyectos académicos dijo...

Una buena educación comienza por un buen maestro. El presupuesto no mejora la enseñanza. El inconveniente reside en que más de la mitad de los profesores acceden a la plaza buscando un empleo cómodo, pero no tienen capacidad ni habilidades sociales para ejercer. ¿Cómo puede haber enseñantes que no usan la pizarra y no saben trasladar a imágenes los contenidos? Se puede mirar durante horas, pero escuchar, sólo unos minutos antes de que llegue el aburrimiento.

Galeno dijo...

La burritis no es una enfermedad en sí misma, pero es grave. Se trata de la incapacidad de leer, escribir, comprender, discernir y criticar. Se debe generalmente a la falta de aprendizaje o a un mal aprendizaje, debido a un sistema educativo deficiente o muy deficiente. En las Comunidades Autónomas que tienen una escolarización obligatoria la burritis resulta minoritaria; sin embargo, en algunas comunidades la burritis prolifera en la clase política y la comprensión lectora de los niños puede verse afectada, si ven y escuchan a sus representantes políticos en los medios de comunicación. En tales casos hay burritis porque hay iletrismo, ya que leer no es sólo descodificar las letras, sino entender los mensajes, y no solamente los sms y los emails. En algunas comunidades las leyes contienen disposiciones especiales para burríticos e incluso el Código Civil español establece que aquellos burríticos que deseen otorgar testamento cerrado, y pidan a otra persona que se lo escriba, deben firmar en cada una de las páginas. Hoy en día muchas regiones autónomas han puesto en marcha programas de erradicación de la burritis, con sistemas que han demostrado alta efectividad, como métodos de máxima capacitación, con los que se persigue el objetivo de poder llegar a la gente de los pueblos más alejados (Ancares, Caurel, Nepal), a través de programas culturales (Luar, por ejemplo) y de la televisión en TDT. Los burríticos ni se enteran de la brecha digital, pero sufren una brecha más dolorosa, que suele necesitar puntos de sutura.

Borja dijo...

¿Entre pacto y pasta? ¡PASTA!

Gracias (que para eso uno tiene muy buena educación de pago).

estrella dijo...

Estimado proyecto académico (SIC), la buena educación empieza por unos padres o tutores que transmiten a sus hijos o tutorandos la importancia de la escuela, el gusto por aprender y el respeto por la institución que les va a ayudar a ser personas. (en este pais todos somos profesores, médicos y entrenadores de futbol, así nos va)

Mis proyectos académicos dijo...

Estimada Estrella, el término "maestro" lo utilizo aquí de modo genérico, incluyendo a cualquiera de los agentes educativos que bien mencionas, todos son válidos, exceptuando algún canal de televisión.

Siro dijo...

Hablar de dinero es de mala educación.

Felipe dijo...

En el PIB de mi jefe la Educación es el 0%, el 100% es Bruto.

Belén dijo...

Felipe, Hamlet de Shakespeare, ser o no ser, esa es la cuestión. Tu duda sólo se resolverá cuando entres en los tres templos de la verdad. Tus tres BBB.

Funcio dijo...

Para ben dos pais galegos, o Goberno dos eficaces está arranxando a desfeita de presuposto do goberno dos irmandiños. Non tiña pés nen cabeza iso de que os cartos se foran para Educación: para comedores, libros de texto e todas esas cousas comúns. A cultura e a educación non están somentes nos colexios. Agora Don Jesús de Nazaret ben sabe que a cultura e maila educación promóvense apoiando ao xornal máis senlleiro do país ou equipando unha biblioteca nun concello con alcalde dos eficaces.

Nario dijo...

Funcio, ¿los cursos de formación de padres, en el idioma que elijan, dan puntos?

Asun dijo...

Señor Armas, ese niño encantador lo que está pidiendo a los Reyes Magos es una buena educación que al paso que vamos no le van a dejar.

Akito dijo...

Sayonaravengokitofotoniñolojoymevoy

Carlos F.G. dijo...

Soy un chaval, socialista por cierto, y tengo un blog ¿Quién no tiene uno? Eso si, yo no le he dicho a nadie jamás que lea mi blog, es para mi mismo, para reflexionar, pero me parece interesante el tema de la educación y no puedo poner aqui completa mi opinión (Aunque tampoco es muy importante una opinión) No obligo a nadie a leerlo jeje, ni siquiera lo pido, pero lo dejo caer... http://flechahaciaadelante.wordpress.com/2010/01/19/el-pacto-educativo/

Felipe dijo...

Mi jefe, a pesar de haber nacido en esta ciudad costera, es el típico ejemplo de producto interior bruto.

Berta dijo...

Felipe, Santa Claus despistado, hemos colocado nuestros tres calcetines rojos en la chimenea (de hecho son medias sexys de colegialas de faldita plisada) para que metas lo que quieras meter. Tus tres BBB.

Funcio dijo...

Rojillo:

Non tome vostede isto como unha falla de educación, pero se na Xunta os funcionarios tiveramos o seu nível de producción neste blog, abrénnos expediente seguro.
Xa que logo, ¡veña, produza!

Saúdos cordiais.

Nario dijo...

Funcio, ¿tú crees que consultar rojillo.com quita puntos?

Bar Marcón dijo...

¡OÍDO COCINA!
¡UNA DE PASTA ALL´ARRABBIATA!

Si se trata de pasta, Bar Marcón propone la Pasta all´arrabbiata, una receta auténticamente italiana, picante y aromática. Para cuatro personas con buena educación hacen falta: 150 mililitros o hectolitros de vino Partemio Malvasía Bianco, cuatro cucharadas de pasta de tomates cherry secos de la Campania, dos guindillas de Sicilia Sur, dos dientes de ajo de Cerdeña Norte, medio kilo de tomates pelados, despepitados y despitorrados de la Toscana, sal de Salerno, pimienta de la Calabria, aceite de oliva italiano de Úbeda y pasta fresca de Nápoles o pasta fresca de la Mafia. La arrabbiata se prepara con como sigue: comprar un bote de salsa de tomate o despepitar tomates naturales contando las pepitas; pelar los tomates con pepitas pares; cortar los tomates con pepitas impares; pasar los tomates pares a un cazuela con aceite bien caliente; pasar los tomates impares a la misma cazuela; preguntarse el porqué de esta operación matemática; obedecer sin más; pochar los tomates pares hasta que se deshagan; pochar también los impares; dudar de la receta; añadir el vino Bianco; cantar algo de Verdi a toda voz; añadir las guindillas y llorar como en un entierro de uno de los nuestros; incorporar los ajos, o sea ponerlos de pie; dejar reducir a la mínima expresión; añadir la pasta de tomate, pagar la pasta proporcional al Padrino; salpimentar o salpicar; cocer la pasta fresca según las instrucciones del fabricante o del capo del barrio; poner a escurrir la pasta una vez cocida; poner a escurrir al gobierno una vez cocido; mezclar la salsa de tomate y la pasta, sin lanzar al aire como los cocineros exhibicionistas; dejarla un poco dura (la pasta) para que chupe bien (la pasta); dejar que termine de cocinar la pasta en la cazuela, para que chupe (la pasta) parte del agua que le quede a la salsa y quede más seca y vuelva a endurecerse (la pasta); emplatar mejor en un plato como el verbo indica; servir la pasta all´arrabbiata con unas escamas de queso parmesano o pecorino, mientras está bien caliente (la pasta); cargarse con rabia, de un tiro en la sien, al de la mesa de al lado, para crear ambiente.