Cannabis Business

viernes, 26 de febrero de 2010

La crisis agudiza el ingenio. La droga adormece el ingenio. El autoempleo abre una de las puertas de salida de la crisis. El autocultivo de cannabis abre otra puerta y cierra la puerta del narcotráfico. Esto último es lo que opinan los organizadores de Spannabis, Feria del Cáñamo (Cornellá). Afirma su director que "la normalización del cultivo y consumo de cannabis en locales y asociaciones especializadas acabaría no sólo con el tráfico ilegal, sino que también generaría impuestos que recaudarían las arcas del Estado". Debido a sus propiedades psicoactivas, el cannabis es una de las pocas plantas cuyo cultivo se ha prohibido en muchos países. En España, la legalidad y la ilegalidad, la realidad y la fantasía, se mezclan como al fumar un porro. El uso medicinal de los cannabinoides está permitido, mediante receta. Es delito el cultivo, la elaboración y el tráfico de cannabis (en sus variedades de marihuana y hachís). Es una infracción administrativa la posesión y el consumo en lugares públicos, aunque rara vez al consumidor se le amonesta, se le multa o se le propone un curso de rehabilitación. Hay más de 500 Grow Shops, o tiendas que venden semillas y complementos para el autocultivo; un negocio que genera al año 50 millones de euros y 1.500 empleos directos. Dicen los de Spannabis que el autocultivo del cannabis evita que 150 millones de euros vayan a parar al narcotráfico. El humo nos confunde.

7 comentarios:

Asun dijo...

Señor Armas, a los socialistas no hay que los entienda, proponen suprimir el tabaco en los bares en los que se ha fumado de toda la vida y permitir el consumo de porros a nuestros jóvenes.

Siro dijo...

Venden humo.

Deleg. Estudiantes Humanidades dijo...

Pensaba publicar en mi otro blog un post en el mismo sentido, pero como mis escritos pueden ser objeto de seguimiento judicial, mejor guardo mi opinión sobre el cannabis.

Canuto dijo...

Yo no tengo pelas para ir al Bar Marcón a probar esos platos que hacen, porque prefiero gastármelas en petas, pero si pusieran en la carta bollos de plátanos con maría seguro que iba.

Le digo a Marcón que ingredientes son necesarios para elaborar esta maravilla alucinante: una taza de plátanos triturados, una taza de azúcar, dos huevos, una cucharadita de limón, tres cucharadas de harina en flor, una taza de nueces trituradas. media cucharadita de sal y media taza de marihuana triturada. Se baten los huevos con el azúcar; se mezclan por otra parte los plátanos con el zumo de limón y se añade la sal y la harina, se mezcla todo con la maría y se cuece en un horno que esté ya muy caliente durante hora y cuarto.

Son unos bollos que van muy bien para cumpleaños y despedidas de soltero.

Bar Marcón dijo...

Quiero, en nombre de nuestro chef, agradecerle al señor Canuto su sugerencia de Bollos con plátanos a la maría, pero a la vez quiero comunicarle que en Bar Marcón tenemos una versión especial del clásico Guacamole, a la cual está usted invitado, si se acerca por nuestro local dándose a conocer como Canuto el de rojillo.

¡OÍDO COCINA!
¡UNA DE GUACAMOLE!

Para cuatro clientes que ya vengan fumaos de casa (en nuestro local no se permite fumar por elegancia y miedo a la sanción), hacen falta: 14 gramos de cogollo de marihuana índica, una taza de aceite de oliva virgen extra o una taza de aceite de grifa, cuatro aguacates africanos, dos tomates ecológicos gallegos maduros pero de buen ver, una cebolla del país (del país que se quiera), ajo de Jamaica, perejil de Jamaica también (si se importan juntos, se ahorran portes), sal, pimienta, o bien sal y pimienta (como recomiendan los buenos cocineros), limón del Caribe y chili de la marca Achilipú. La preparación requiere euforia: mezclar la hierba y el aceite en un mortero; meter el dedo índice y probar; flipar, si se optado por el aceite de grifa; dejar reposar la mezcla una media hora, fumándose un porro, hasta que adquiera un color verde uniforme, la mezcla, y usted un color morado uniforme; pelar los tomates maduros; pelársela como hombres maduros; picar finamente la cebolla con un cuchillo muy afilado, para que haya algo de riesgo en su vida; trocear los aguacates africanos en paralelepípedos idénticos; añadir el tomate pelado, la cebolla picada, la marihuana de la India, el aceite macerado y cualquier otro estupefaciente que tenga a mano; picar, con el mismo cuchillo de la cebolla, el ajo y el perejil, por este orden; espolvorear el ajo y el perejil de Jamaica sobre la mezcla (si no llegaron de Jamaica, se puede espolvorear coca colombiana); salpimentar o salar y pimentar al gusto; añadir el chili cantando a toda voz: ACHILÍ, ACHILI, CHILI, ACHILIPÚ, APÚ, APÚ, ACHILIPÚ; rociar todo con el zumo de limón, para evitar que el guacamole se oscurezca (no por racismo, sino porque la oxidación empeora la presencia); emplatar en dos fuentecillas con forma de la hoja del cannabis; acompañar con unas patatas de churrería, que sirven como cucharas para pillar el guacamole; degustar; alucinar por colores.

Winston dijo...

Rojillo, you know that most countries have enacted laws against the cultivation, possession, or transfer of cannabis for recreational use. These laws have impacted adversely on the cannabis plant's cultivation for non-recreational purposes, but there are many regions where, under certain circumstances, handling of cannabis is legal or licensed. Many jurisdictions have lessened the penalties for possession of small quantities of cannabis, so that it is punished by confiscation and sometimes a fine, rather than imprisonment, focusing more on those who traffic the drug on the black market. In some areas where cannabis use has been historically tolerated, some new restrictions have been put in place, such as the closing of cannabis coffee shops near the borders of the Netherlands, closing of coffee shops near secondary schools in the Netherlands and crackdowns on Pusher Street in Christiania, Copenhagen.

Calatrava dijo...

Es mejor aspirar el vapor de la maría, seca y curada, porque así se elimina toda la mierda que lleva por la combustión.

Que hay que llevar una vida sana y no fumar los porros como unos pringaos.