Misil divino

jueves, 14 de enero de 2010

Ana Botella, teniente alcalde del Ayuntamiento de Madrid, esposa del ex presidente Aznar y católica apologética (condiciones imbricadas), en relación al frustrado magnicidio de ETA en 2001, cuando la banda terrorista pretendía volar con un misil el avión presidencial, ha declarado a Telemadrid: "doy gracias a Dios por cuidar de mi marido y de todos los que íbamos con él". Ahora sabemos que el atentado no se produjo gracias a la intervención divina. Dios salvó la vida de tan ilustres creyentes. Una duda existencial: ¿los otros asesinados por ETA no eran ilustres o no eran creyentes? Quizás Dios no tenga tiempo para ir salvando vidas por ahí indiscriminadamente. Otra duda más mundana: ¿qué pensarán los obispos vascos nacionalistas de la intervención de Dios en la protección de tan insignes nacionalistas españoles? Aquí algo falla, pero, como se preguntaba Nietzsche, "¿es el hombre un fallo de Dios o Dios un fallo del hombre?".

5 comentarios:

Galeno dijo...

Noto una cierta manía o tirria de rojillo hacia Ana Botella. Eso es en cierta manera un síntoma de una enfermedad muy extendida, la misiloginia, consistente en que el paciente siente tal aversión u odio hacia las mujeres que desearía lanzarles misiles destructivos. Es una manía o tendencia psicológica a despreciar a la mujer como sexo y con ello todo lo considerado como femenino. A menudo se confunde a la misiloginia con una forma extrema de sexismo e incluso de machismo, que lleva al afectado a gastarse grandes sumas de dinero, a veces robado, en la adquisición de misiles en el mercado negro de armas, en países del eje del mal, como Corea, Irán o Siria. La misiloginia no consiste en ser partidario del predominio del hombre sobre la mujer, sino en pensar que el hombre debe liberarse de cualquier tipo de dependencia del género femenino, especialmente cuando el género es del género de la Botella. La mujer, y como consecuencia la concepción y la familia Aznar, son consideradas como aberrantes y rechazables, o en todo caso, tal vez buenas o necesarias para otros, pero no para el misilógino mismo. La misiloginia ha sido considerada como un atraso cultural y bélico arraigado al concepto de superioridad masculina u hombruna, según el cual el rol de la mujer es dedicarse exclusivamente al hogar y la reproducción, lo cual es absolutamente cierto y compartido por la jerarquía eclesiástica y divina. Otra cosa bien distinta, y aceptada socialmente, es la misoginia, u odio a la misa.

Siro dijo...

¡DIOS MÍO!

Felipe dijo...

Mi jefe dice que tiene un misil entre las piernas pero, según la encargada, es una balita de fogueo.

Funcio dijo...

Estase pensando no novo goberno da eficacia na posibilidade de crear unha Consellería de Defensa, para ter un exército proprio, constituído polos fillos de familias con tradición militar e amor á patria, para defendermos das ameazas exteriores á galeguidade e ao país, proveñan estas de Al Qaeda, Afganistán, Irán, Cuba ou Cataluña. Por iso resulta imprescindíbel a fusión das caixas de aforro, para que a nascente caixa forte galega poida financiar o equipamento, armamento, manobras, etc. dese corpo militar especializado e moderno.

Nario dijo...

Funcio, ¿tú crees que las botas de infantería estilo hija ZP pegan con las faldas Farjas?