Blogger Benedicto

sábado, 23 de enero de 2010

Antes, teología versus tecnología. Luego, teología o tecnología. Ahora, teología y tecnología. La palabra de Dios ha de difundirse por blogs y webs, según recomendación del blogger Benedicto XVI en su post "El sacerdote y la pastoral en el mundo digital: los nuevos medios al servicio de la Palabra". Antes, el dogma no admitía dudas. Ahora, el post admite comentarios, pues, según el blogger Benedicto, "el desarrollo de las nuevas tecnologías y, en su dimensión más amplia todo el mundo digital, representan un gran recurso para la humanidad en su conjunto y para cada persona en la singularidad de su ser, así como un estímulo para el debate y el diálogo". Habrá que empezar a explicar Informática Aplicada en los seminarios, ya que "cada sacerdote podrá dar a conocer la vida de la Iglesia mediante estos modernos medios de comunicación, y ayudar a las personas de hoy a descubrir el rostro de Cristo". Los canales del dogma se modernizan, el dogma no. La religión en Internet es el opio virtual del pueblo.

7 comentarios:

Lulú dijo...

Todas las mujeres podríamos entrar en la red y difundir los dogmas sobre la Virgen María.
Entraríamos cada mañana en el blog de rojillo a repetir que María fue concebida libre de pecado, por eso es la Inmaculada Concepción (este dogma también valdría para una campaña de promoción del condón, de esas que tanto le gustan al Blogger Benedicto).
Entraríamos al mediodía a contar que María fue la madre de Dios, aunque se supone que Dios ya estaba antes.
Entraríamos por la tarde a decir que María ascendió en cuerpo y alma a los cielos, sin pasar por ningún control de aeropuerto.
Entraríamos por la noche a recordar que María fue virgen antes, durante y después del parto, que tuvo sin cesárea en un humilde pesebre, no con las comodidades de un hospital de la Seguridad Social.

Rou Covarela dijo...

Hermanos en la fe y en el software, lo importante es que manejéis las aplicaciones informáticas tales como procesadores de textos del Nuevo Testamento, que permiten al usuario realizar todas las tareas concernientes a edición de textos bíblicos. También debéis usar, hermanos cibernautas, el software de sistema, como un sistema operativo, que básicamente permite al resto de los programas funcionar adecuadamente en la propagación de la fe, facilitando la interacción con los componentes físicos y espirituales del resto de las aplicaciones pastorales.

Jessferro dijo...

No quisiera se demagogo, pero el aprovechamiento por parte de la Iglesia de las nuevas tecnologías (aquellas que les interesan) son para seguir difundiendo aquello de "venga a Nos el Tu Reino". Una institución que tardó 400 años en pedir perdón por lo de Galileo, ¿que nos va a contar en la Red?.
Benedicto, creo que está llegando al limite de la estupidez cuando habla (aúnque lo haga Ex-Catedra)mas le valía estar calladito y seguir poniendo el cazo, que para hacer tonterías ya tiene a varios Roucos.

Canuto dijo...

A mí me molaría ver colgada en la red una versión del Padre Nuestro a dúo entre Benedicto Sixtennth & Manu Chao, con un toque rapero urbano-vaticano.

Asun dijo...

Señor Armas, usted no sé que le pide a la Iglesia Católica ya que tanto le parece mal que se modernice como que no se modernice. El Papa lo tiene claro y el que no lo tiene claro es usted. Muchos católicos incluso los que ya tenemos una edad entramos a menudo en Internet y expresamos nuestras ideas o se piensa usted acaso que Internet es solamente para izquierdistas.

estrella dijo...

no por usar nuevas tecnologías se es moderno, las tecnologías son herramientas y si las usamos para difundir mensajes antiguos, manipulados, desfasados, tendenciosos y torticeros, pues estamos en las mismas, me da igual un púlpito que un blogg, no me interesa, me aburre. Otra cosa, repetir cmo un loro lo que dicen los curas no es tener ideas (que se pique quién quiera)
Querida Lulú, me alegro de leerte, echaba de menos tus comentarios,
bss a tod@s

Galeno dijo...

Los niños seguidores de Benedicto XVI tienen papitis. La papitis es, según el psicoanálisis freudiano, el conflicto emocional que se da en la infancia de aquel ser humano católico de sexo masculino cuando siente una atracción irresistible por el Papa. Paralelamente se percibe un sentimiento de odio inconsciente hacia el Papa por parte de los niños de familias laicas. El periodo de manifestación de la papitis abarca aproximadamente los seis primeros años de vida del niño, etapa previa a la Primera Comunión, como parte de la llamada etapa fálica o pregenital del desarrollo de la libido. Aunque Freud afirmó que el complejo de papitis era universal entre todos los creyentes católicos, la psicoanalista alemana Karen Horney y el antropólogo británico de origen polaco Bronislaw Malinowski refutaron con datos empíricos la universalidad de la papitis. En la infancia, este complejo debe ser reprimido, por el mecanismo de represión del propio niño, para favorecer el desarrollo natural de la sexualidad o el desarrollo de la laicidad emocional. Pero cuando la conflictiva papítica se dirige al inconsciente se pone en funcionamiento el llamado complejo de castración, que aporta al niño una respuesta rudimentaria al enigma que le plantea la diferencia anatómica de los dos sexos, en torno a la posesión o privación del pene, que el niño atribuye al cercenamiento del pene en la niña, algo que el Papa nunca desmiente para no meterse en camisas de once varas, que bastante tiene con la pederastia en Estados Unidos e Irlanda. El niño teme el cercenamiento del pene como castigo de sus actividades sexuales, lo cual le provoca una intensa angustia de castración. También en la niña la ausencia de pene es percibida por ella como un daño que, según el psicoanálisis, ella misma intentará negar, compensar o reparar durante su desarrollo, lo cual suele resolver justo cuando otro niño hijo de padres lacios le mete mano. El interés del niño por los genitales desaparece durante el llamado periodo de latencia, pero reaparece después, en cuanto descubre los placeres de la masturbación, aunque Benedicto XVI lo asuste con el fuego eterno. Durante este periodo el niño le otorga especial atención y recibe entonces la amenaza de castración de parte de la madre, que busca reforzar su autoridad con la ayuda del cura párroco, el obispo o el propio Papa. El complejo de papitis ofrece al niño dos vías, la vía activa, que consiste en amar a la madre y pasar del Papa, o la pasiva, que consiste en amar al Papa o sus representantes más cercanos y pasar de la madre. El Papa y los cardenales de Roma se han dado cuenta de que para captar más niños hay que controlar Internet, ya que la mayoría de los críos navegan por ella sin que sus padres sean conscientes de los riesgos de que caigan en la papitis vaticana. Uno de los primeros niños que fue víctima de la red fue Edipo, que se hizo famoso a pesar de ser un acomplejado.