Ricura

lunes, 28 de diciembre de 2009

En año de crisis, los pobres se empobrecen, los ricos se enriquecen. No es la letra de un villancico, es la subida de la bolsa. Madoff ya está amortizado. El Íbex español ha subido un 30%, las fortunas de los Ortega, Mera, Botín, Koplowitz, Albertos, Florentinos y similares también. ¡Mira que son torpes los pobres! Si no van bien las sicay, o sea, las sociedades de inversión en capital variable, el dinero hay que reinvertirlo en renta fija empresarial o en deuda pública de éste u otros países. Los ricos pagan pocos impuestos, los pobres también. Tal vez sea la igualdad. De todos modos, como dice García Márquez, "el día que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo".

9 comentarios:

Rebe dijo...

Sí, sí, los ricos también lloran pero se van al Caribe a ahogar sus penas y regresan como nuevos. Siempre hubo ricos y pobres.

Mis proyectos académicos dijo...
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Asun dijo...

Señor Armas, esa fotografía da mucha pena pero a ese pobre hombre seguramente que será alguien de Cáritas Diocesana quien le ayude y no precisamente los políticos de izquierdas.

Funcio dijo...

Pois elle ben certo que neste ano cáseque tódolos galegos somos Amancios, somos Ortegas que temos dabondo para superala crise e para meter os nosos abondosos aforros nas mellores bolsas do mundo, porque temos aos mellores asesores financieiros, que son, como ben se sabe, os gobernantes da eficacia, da eficiencia e da galeguidade. Por iso, habemos de rematar o ano berrando por cada recuncho:

¡VIVAMOS COMA GALEGOS!

Nario dijo...

Funcio, ¿es impresión mía o las gaviotas de los cristales se han transformado en cisnes en estas fechas tan señaladas?

Belén dijo...

Felipe, hace días que no sabemos nada de ti, ni de Berta. ¿No habréis llegado a un acuerdo estas navidades a nuestras espaldas? Tus dos BB.

Bar Marcón dijo...

¡OÍDO COCINA!
¡UNAS PATATAS POBRES!
En estos días de solidaridad, en Bar Marcón proponemos un plato humilde: unas PATATAS POBRES. Sólo hacen falta: dos patatas procedentes de terruño minifundista de labrador miserable de Bergantiños o de la Limia, una cebolla rústica y sufrida, un pimiento verde curtido por el sol, aceite de oliva virgen extra prestado por el vecino, sal marina de Marina D´Or. La preparación ha de hacerse en una cocina mugrienta: poner con nostalgia un poco, muy poco, aceite en el fondo de una sartén de los años cuarenta; cortar la cebolla formando aros olímpicos; cortar el pimiento formando flechas; cortar las patatas laminadas formando yugos; añadir todo a la sartén como se hacía en Las Hurdes extremeñas en los años cincuenta; sazonar y bailar una danza regional como en los certámenes de antaño en honor al Generalísimo; poner a fuego bajo como hacía la policía franquista para sacar información; tapar, como hacía la jerarquía eclesiástica, para controlar mejor la cocción y la conciencia; evitar que se quemen y dejen huellas; oler de vez en cuando el vaporcillo como si fuera colonia de Loewe; remover un poco para que no se hagan puré y porque relaja; dejar pochar, dejar hacer, dejar pasar; dejar que se doren; adorarlas.

Siro dijo...

Se va un mal año, dejadlo ir.

Malpicán dijo...

A todos os deste blog medio tolo, desde Malpica de Bergantiños a miña Santa e máis un servidor desexamos que teñan un 2010 mellor que este 2009 algo perralleiro.