Macho alfa

sábado, 5 de diciembre de 2009

El macho alfa está en peligro de extinción. Escasea el líder carismático, el individuo a quien los otros de la manada siguen porque confían en su capacidad para guiarlos a la obtención de comida, sobre todo en momentos en que no abunda, en épocas de crisis. Si son buenos, el macho alfa y la hembra alfa se reproducen con éxito y su peso genético se nota en la manada, donde proliferan los individuos con posibilidades de apoyarlos, formando equipos. Si son malos, no debieran considerarse siquiera alfas, pues lideran la manada sin liderarla y están en el poder por oportunismo, suerte o influencia, lo que supone un riesgo para todos. En manadas de animales sociales, como los lobos, la pareja alfa goza de un alto estatus, es la primera en comer, es la única en procrear, es tan fuerte que ni las alianzas de varios lobos pueden con ella. El macho alfa siempre hace gala de su masculinidad hegemónica, a la hora de controlar a los machos omega, individuos inmaduros que inconscientemente se atreven a cuestionar su liderazgo y, de modo especial, a la hora de controlar al macho beta, individuo que ocupa un segundo lugar en la jerarquía tras haber perdido con el macho alfa la batalla por el relevo. Para ganarse el reconocimiento colectivo, el macho beta debe colaborar con el macho alfa; de no hacerlo, probablemente deberá abandonar la manada, convirtiéndose en un macho independiente, pero solitario, con los problemas de supervivencia de un lobo estepario.

10 comentarios:

Rebeca Cruz dijo...

El bosque era mi hogar. Yo vivía allí y me gustaba mucho. Siempre trataba de mantenerlo limpio y ordenado. Cuando... un día soleado mientras estaba recogiendo la basura dejada por unos excursionistas, sentí pasos. Me escondí detrás de un árbol y vi venir a una niña vestida en forma muy divertida, toda de rojo y con su cabeza cubierta, como si no quisiera que la vieran. Naturalmente, me puse a investigar. Le pregunté quién era, a dónde iba, de dónde venía, etc. Ella me dijo, cantando y bailando, que iba a casa de su abuelita con una canasta para el almuerzo. Me pareció una persona honesta, pero estaba en mi bosque y ciertamente parecía sospechosa con esa ropa tan extraña. Así que decidí darle una lección y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque sin anunciarse antes y vestida en forma tan extraña. Le dejé seguir su camino, pero corrí a la casa de su abuelita. Cuando llegué vi a una simpática viejita y le expliqué el problema y ella estuvo de acuerdo en que su nieta merecía una lección. La viejita estuvo de acuerdo en permanecer oculta hasta que yo la llamara y se escondió debajo de la cama. Cuando llegó la niña, la invité a entrar al dormitorio donde estaba acostado, vestido con la ropa de la abuelita. La niña llegó sonrojada y me dijo algo desagradable acerca de mis grandes orejas. He sido insultado antes, así que traté de ser amable y le dije que mis grandes orejas eran para oírla mejor. Me gustaba la niña y trataba de prestarle atención, pero ella hizo otra observación insultante acerca de mis ojos salidos. Ustedes comprenderán que empecé a sentirme mal; la niña tenía una bonita apariencia pero era muy antipática. Sin embargo, seguí la política de poner la otra mejilla, y le dije que mis ojos me ayudaban a verla mejor. Su siguiente insulto sí que me encolerizó. Siempre he tenido problemas con mis dientes tan grandes, pero esa niña hizo un comentario muy desagradable. Sé que debía haberme controlado pero salté de la cama y le gruñí enseñándole mis dientes y le dije que eran grandes para comerla mejor. Ahora seamos serios; ningún lobo puede comerse a una niña. Todo el mundo lo sabe, pero esa niña loca empezó a correr alrededor de la habitación gritando, y yo también corría detrás de ella tratando de calmarla. Como tenía puesta la ropa de la abuelita, me la saqué, pero fue peor, de repente la puerta se abrió y apareció un leñador con un hacha enorme. Yo lo miré y comprendí que corría peligro, así que salté por la ventana y escapé. Me gustaría decirles que éste es el final de la historia, pero desgraciadamente no es así, pues la abuelita jamás contó mi parte de la historia. Y no pasó mucho tiempo sin que se corriera la voz de yo era un lobo malo. Y todo el mundo empezó a evitarme. No sé qué le pasaría a esa niña antipática y vestida en forma tan rara, pero yo nunca más pude ser feliz... ¡Cómo cambia el cuento!, en "El supuesto lobo feroz", de Educa Rueca).

Picoleto dijo...

Yo soy un macho alfa y mi mujer es una hembra singer, se pasa el día cosiendo.

Lulú dijo...

El macho alfa se asume porque se asume sin más la división sexista de roles, por la cual se coloca a los hombres en los puestos decisorios. La división sexista se basaba en la diferente capacidad física y muscular, en la que los hombres tenían ventaja comparativa, pero en la sociedad actual la fuerza física ha perdido importancia, mientras que las capacidades intelectuales y las habilidades sociales han ido ganándola, lo que ha contribuido a la aparición de muchas hembras alfa en la vida política de los países nórdicos (Suecia, Noruega, Dinamarca…), sin embargo continúa siendo escasa su presencia en los países latinos y africanos, donde el machismo sigue imperando.

Galeno dijo...

Si el macho alfa controla sus instintos, la cosa va bien, pero, si se pasa de listo, puede sufrir de licantropía, es decir, se transforma en hombre lobo o licántropo. Al licántropo se le conoce por toda una serie de síntomas. Es muy sensible a los sonidos agudos, por eso no puede ir a la ópera ni a las plazas de abastos. Su oído tan fino le permite escuchar hasta lo que no debe. Es muy reservado, poco sociable, introvertido, con el ego y el pene muy grandes. Es un tipo a la vez muy emocional y muy emocionante para los que conviven con él. Es racional, muy inteligente, normalmente masón y del Barça. Siempre está a la vanguardia, defendiendo sus pertenencias y sus territorios. Defiende a los humanos puros de los vampiros, para despistar. Vive en manadas de 5-10 individuos en viviendas de protección oficial o en cementerios abandonados, que viene siendo lo mismo. Por su forma extravagante de pensar, los demás lo consideran loco, menos en Inglaterra, donde lo consideran twisted people, que es menos despreciativo. No sufre otras enfermedades. Sus ojos son siempre de color café cortado. Es un individuo con una vasta cultura general y dominio de idiomas. Sin embargo, así como, mientras es macho alfa, las hembras alfa, beta, gamma, delta… lo veneran, en cuanto se transforma en licántropo, solamente las hembras omega le hacen caso. Siempre se me dio bien la psiquiantropía.

Siro dijo...

An-alfa-betos

Anita dijo...

Rijillo, yo debo ser una hembra beta, sin muchas aspiraciones, pero en mi manada solamente encuentro machos omega, vamos, unos flojos.

Rita dijo...

¿Qué es un macho alfa?
¿Y tú me lo preguntas?

Bea dijo...

Felipe, tus tres BBB, hembras beta, saludan al macho alFa.

Funcio dijo...

No Goberno que mellor coida do ecosistema xa se sabe quen é o macho alfa (DAL), que ademáis está apoiado polo machote alfa (DFO), polo machote beta (DAG) e por dúas femias beta (DPI, DBE), o resto son machiños omega, que non se comen un rosco á hora de se reproducir.

Nario dijo...

Funcio, ¿por qué no nos cuentas tu teoría del concepto de manada?