Un tal Marx

martes, 22 de septiembre de 2009


Un tal Marx iniciaba los estatutos de la Primera Internacional con la frase: "La emancipación de los trabajadores debe ser obra de los trabajadores mismos". Claro que muchos socialistas están de vuelta del marxismo sin haber ido. Es más, para ellos el socialismo es una dádiva de la élite dominante a unos trabajadores que deben estar agradecidos, no activados. Es más, para ellos los actores son los miembros de la élite, los trabajadores son espectadores. Pero, ¡ojo, los espectadores evalúan a la élite cada cuatro años! Y es que, como decía Marx, “el obrero tiene más necesidad de respeto que de pan”.

19 comentarios:

Balzac dijo...

Marx hoy no tendría nada que hacer con los socialdemócratas de diseño. Estos no saben quién fue Hegel o Feuerbach, para comprender la filosofía de Marx, o quién fue Adam Smith o David Ricardo, para entender El Capital. Son una tropa de una superficialidad y atrevimiento que asustan.

Siro dijo...

Del comunismo al consumismo van dos letras.

Pablito Catedrales dijo...

Un tal Groucho Marx fue quien dijo: "Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros". Se ve que Groucho tiene más seguidores que Karl.

estrella dijo...

También sería interesante conocer a Keynes, a Giddens o incluso a Althuser, pero pedanterías aparte, no creo que sea necesario tener que dominar todo eso para tener sentido común, y saber que el socialismo se pierde desde el mismo momento en que se diferencia élite de trabajadores.

Felipe dijo...

Mi jefe, que fue educado en colegio de pago, siempre dice que estudió en los "marxistas", con los jesuitas. Por algo llegó a jefe.

Berta dijo...

Felipe, Comandante Guevara, si tú montas una comuna comunista, nos apuntamos, con la condición de que no nos compartas, que una cosa es ser propiedad del líder y otra bien distinta es ser materias primas colectivas manoseadas por los obreros. Besitos de tus tres BBB, pijas pero revolucionadas por ti.

Felipe dijo...
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Funcio dijo...

Palabras como marxismo e garrapata están terminantemente prohibidas nesta Administración dende hai seis meses. As primeira delas por suxestión da propria sección sindical da UGT. A segunda por suxestión da Real Academia Galega, pois en galego non existe coma tal, xa que unha garrapata castellana é unha carracha galega, aínda que carracha tamén está prohibida por malsonante e porque non hai porque aludir ás garrapatas ou carrachas en case tódolos escritos, como facían certos funcionarios.

Nario dijo...

Funcio, no conviene hablar de los parásitos en general.

Pedro Armas dijo...

Bien saben los habituales que no se ejerce censura de comentarios en este blog, excepto si son ofensivos hacia personas concretas. N.R. sabe que se ha excedido.
Salud y saludos.

Geisha Local dijo...

Felicidades por las 30.000 entradas. Son más o menos las que yo llevo, aunque mis 30.000 "entradas" se deben a mi tipo de profesión. Buenos días, buenas noches para mí.

Anarco dijo...

Rojillo, buenas intenciones todas, pero el marxismo fracasó porque sólo la anarquía o la acracia podría romper el sistema capitalista. Contra el Estado, contra todo tipo de Gobierno, porque sólo el autogobierno de los individuos y las asociaciones libres puede reventar la explotación capitalista.

Sindi Kalista dijo...

Só lembro a Marx cando empezamos a falar de folga xeral. O goberno de ZP non se merece unha, pois está aguantando o tipo con prestacións ós parados cando a patronal presiona por outro lado.

Maquis dijo...

Rojillo, la palabra marxismo les asusta a muchos progresistas, pero la palabra proletariado les produce escozor, aunque al paso que vamos aumentará el lumpen-proletariado y eso sí que es para que se preocupen.

Calatrava dijo...

Tuve una novia comunista, pero la dejé por incoherente, porque no le gustaba hacer el amor en grupo.

Roj Eras dijo...

Marx se oponía a todas las religiones. Suya es la célebre frase de que la religión es el opio del pueblo. Sin embargo, la referencia al opio se ha prestado a una interpretación vulgar, ya que éste no es un estupefaciente, ni tampoco un alucinógeno, sino un analgésico. Marx no pretende que la religión se considere una forma de degradación intelectual, ni tampoco una mera ilusión generada por las clases dominantes, sino que la religión sea, por el contrario, el anestésico necesario de la sociedad entera frente a la alienación social y de las clases oprimidas frente a sus condiciones materiales de existencia. La supresión de estas condiciones y la realización plena de la comunión humana se desvincula de la condición biológica, proyectándose al cielo como intervención divina en una parusía futura, particularmente en el especial caso del cristianismo, en vez de construirse políticamente mediante la abolición de la propiedad privada y la división del trabajo.

Belén dijo...

Felipe, Duende del Paraíso, ¿has mandado tú tres rosas rojas a la oficina, con una poesía de Pablo Neruda anónima y dedicada? Si es así, gracias y besitos perfumados, Polen de nuestras vidas. Siempre tuyas, tus tres BBB.

Funcio dijo...

Fronte a marxismo, socialismo e nacionalismo, se impón o pragmatismo. Don Alfonso acaba de inventar o carné único do funcionariado. Có carné de afiliación ao PP, o funcionario pode: pagar o transporte, pedir un crédito a un banco galego, facer as súas compras de artesanía local, obter adiantos de salario, pagar a bono loto, etc. A tarxeta-carné non ten comisións e só un 6% do gastado revirte directamente en apoio da causa. Ademáis o funcionario pode levar a agradable sorpresa de que, ao efetuar un pago, resulta premiado con entradas para as festas do PP en Silleda ou Lalín, nas que, entre polvo e empanada, pode departir cos líderes nacionais.

Nario dijo...

Funcio, ¿polvo es pulpo, no polvo, verdad? ¡Es qué polvo con empanada!