Porros

lunes, 3 de agosto de 2009

El consumo de cannabis reduce la memoria, lo cual no quiere decir que la falta de memoria histórica que padecen muchos de derechas se deba a que fuman demasiados porros. La marihuana consumida cotidianamente actúa sobre las interneuronas del hipocampo, lo que desequilibra la relación entre el neurotransmisor Gaba, inhibidor de señales, y el neurotransmisor glutamato, activador de señales, alterando la síntesis de las proteínas de las neuronas encargadas del archivo de la memoria. Aclaro que esta explicación científica ha sido publicada por investigadores de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona en Nature Neuroscience, por si alguno piensa que estoy aún bajo los efectos colaterales de los múltiples porros que intentaban funcionar como inhibidores del olor a estiércol durante el espectacular concierto de Bruce Springsteen en el Monte do Gozo de Santiago, donde 40.000 adictos sufrimos también el desequilibrio entre la perfecta organización del Boss, junto con la E Street Band, y la pésima organización de los encargados del evento. La memoria, que es selectiva, archiva un concierto histórico, mientras la debacle organizativa se desvanece con el humo de los porros.

20 comentarios:

Canuto dijo...

Yo me suelo fumar un porrillo el lunes, un may el martes, un peta el miércoles, un palo el jueves, un faso el viernes, un caliqueño el sábado, un fly el domingo, un maca el lunes, un canelo el martes, un calamar el miércoles… porque no es bueno abusar del porro, porque todo en exceso es malo y hay que diversificar el consumo y tener hábitos sanos, lo cual no quita para que en el concierto de Bruce me fumara un par de ellos bien cargaditos, pero es que la ocasión lo pedía.

Bar Tolín dijo...

Bar Tolín es un pequeño local regentado por el hijo mayor de Tolo, el chef de Bar Tolo, en un barrio marginal de la ciudad, caracterizado por darle a las recetas caseras de su padre un toque de modernidad contracultural. Así, el tradicional asado de cordero al ajo y tomillo de Tolo se transforma en un novedoso asado de cordero ajo y hachís en Bar Tolín. Se requiere: 1 pierna derecha trasera de cordero de Burgos norte de kilo y medio, 4 dientes de ajo cortados en láminas muy pero que muy finas, 10 ramitas de marihuana del Marrakech para cocinar, 50 gramos de hachís de Tetuán para fumar, 1/4 de taza de miel de La Alcarria o de La Almunia de Doña Godina, 1/4 de taza de mostaza de Dijon o de Carrefour y 1/2 taza de vino blanco seco pero seco, seco. La preparación es muy intuitiva: liar un par de petas con el hachís; poner sal y pimienta en el cordero; untar la pierna de cordero con manteca; tragar el humo del canuto; hacer pequeñas incisiones en la pata de cordero; introducir en ellas las láminas de ajo y unas ramitas de maría; fumar profundamente; poner el cordero en una rejilla sobre una bandeja de hornear: echar 1 taza de agua con algo de coca diluida en la bandeja (no está en los ingredientes para que no sea considerado delito); asar el cordero en un horno precalentado a 200º C a la sombra durante 40 minutos; fumar otro peta; añadir agua si hace falta, sino tirarla, nunca beberla; untar la pierna de cordero con la mezcla de mostaza y miel hornear, o rebuznar, durante 10 minutos más o hasta que la carne esté a su gusto; retirar el cordero de la bandeja, taparlo y dejarlo aparte, para que sepa qué es la soledad; poner la bandeja de hornear a fuego medio y aprovecharlo para quemar otro poco de hachís; añadir el vino seco troceado y unas ramitas de marihuana; remover hasta que la salsa hierva y tu vista se nuble; verter la salsa sobre la pierna del cordero o sobre la tuya, pues, llegados a este punto, ya da igual; dormir.

Galeno dijo...

Fumar porros a diario reduce el número de las pequeñas ramificaciones en los pulmones, que son las responsables del transporte de oxígeno a la sangre y de la evacuación de sustancias nocivas, por lo que los fumadores de marihuana suelen poseer más flema, tos y suelen experimentar la sensación de que se les cierra el pecho. Sin embargo, a mí, cada vez que escribo en este blog, tengo la sensación de que se me abre el pecho.

Bar Bitúrico dijo...

En Bar Bitúrico usamos la marihuana más que cualquier otro vegetal. Además del manejo en la cocina de su semilla y de su aceite, con esta planta hacemos salsas, helados, condimentos para todo tipos de platos y una larga lista de productos de repostería. Obviamente nuestros clientes tienen que ser personas adultas y maduras que ya hayan respondido afirmativamente a la pregunta básica de que desean experimentar los efectos psicoactivos del cannabis. Para ello nosotros trabajamos con las hojas superiores y los cogollos de la planta. Básicamente lo que hacemos en Bar Bitúrico es trocear la marihuana y espolvorear con ella el plato en cuestión, o de introducirla en el guiso en el momento de su cocción para que se integre en la sustancia del mismo. La marihuana es una planta amiga espiritual que nos inspira. Combina bien con la leche (batidos, dulces, postres) o cualquier tipo de grasas. Los restos de la planta, tallos y hojas, los aprovechamos para infusiones y para la obtención de mantequilla. Las proporciones de hierba/aceite en el proceso de maceración son 5 gramos/100 gramos, aunque la proporción disminuye si baja la calidad de la hierba. Los tiempos de maceración oscilan entre un mínimo de media hora a un máximo de 12 horas. Con la cocina cannábica psicoactiva conseguimos grandes globos de manera natural, orgánica, sin aditivos y con unos efectos de larga duración.

Para una primera visita a nuestro local recomendamos el GUACAMOLE ALUCINANTE, que, para 4 colegas, lleva: 20 gramos de marihuana para cocinar; 50 gramos para fumar; 1 taza de aceite de oliva virgen y pura; 4 aguacates de plantación de Motril (Granada); 2 tomates maduros y pelados, uno de Canarias, otro local; 1 cebolla picada fina; 1 limón recién arrancado de limonero o de otro árbol; 1 pizca de chili de Chile; ajo, perejil, sal y pimienta, para disimular. La preparación requiere ambiente: liamos los porros; mezclamos la hierba y el aceite en un mortero; fumamos; dejamos reposar la mezcla al menos media hora, hasta que la mezcla sea de color verde uniforme; dejamos reposar a los colegas al menos media hora, hasta que la retina sea de color verde uniforme; troceamos los aguacates, sin cortarnos los dedos meñiques; añadimos el tomate y la cebolla junto con la hierba y el aceite macerado; volvemos a fumar con fruición; espolvoreamos con el ajo y el perejil picados entre sí (si no tenemos ajo y perejil, espolvoreamos con coca de la buena); salamos y especiamos al gusto de cada quien; rociamos todo con el zumo de limón para evitar que el plato oscurezca y ya no lo veamos, debido a su propio color negruzco y a la vista nublada de los colegas; emplatamos con patatas de churrería a modo de cuchara, que también sirven para las dosis de caballo. Buen viaje.

Asun dijo...

El libertinaje de Zapatero lleva a nuestro jóvenes por el mal camino. En época de José María Aznar no había tantas drogas por la calle y había jóvenes rebeldes igual que ahora. A lo mejor lo que no deberían dejar es que vengan estos grupos roqueros extranjeros que provocan tanto desmadre.

Lady Pink dijo...

God bless the boss and the mariahuana!!!jeje

Lady Pink dijo...

God bless the boss and the mariahuana!!!jeje

Bea dijo...

Hola, soy Bea. Ayer me acerqué desde Portonovo a Santiago a ver el concierto de Bruce Sprigsteen. Fue un desastre. Mis amigas y yo llegamos dos horas antes y tuvimos que hacer una cola que daba la vuelta al Monte del Gozo. Cuando conseguimos entrar tuvimos que quedarnos en la parte más alta del campo y veíamos el escenario a distancia, aunque se oía bien y se olía mal. Coincido con Rojillo en que la organización fue patética. Por lo demás, el veranito ha comenzado bien en Portonovo-Sanxenxo, pero echo de menos a mi Felipe.

Lulú dijo...

Mi hembra-macho fuma falos de silicona.

Chamartín dijo...

Soy coruñés de nacimiento y madrileño de adopción, hasta el punto que mis amigos me llaman Chamartín. Desde hace treinta años llevo viniendo todos los meses de agosto a La Coruña para disfrutar de sus restaurantes y bares, porque me encantan sus tapas y sus comidas tradicionales (rajo, pulpo, nécoras, santiaguiños, caldo gallego, callos, etc.), pero ¡joder, cómo está cambiando su hostelería con estos bares raros!

Pirulo dijo...

Alucino con el descubrimiento del Bar Bitúrico. Fumar maría es demasiado fácil y bueno, pues te lías el porro, lo prendes y a flipar, lo que perjudica los pulmones y los bronquios es la mezcla del cannabis con el tabaco. Lo que no entiendo bien es cómo controlan el Bar Bitúrico el tema del calor, porque el cannabis cuando lo quemas a altas temperaturas pierde efectos. Pero, mira Bitúrico, ya me tienes de cliente fijo.

Bar Anda dijo...

A los dueños de Bar Tolín y Bar Bitúrico les recomiendo que no se anden con rodeos, echando aceite de oliva a sus platos. Si quieren ser bares alternativos de verdad, que hagan lo que hacemos en nuestro local, que le echen directamente aceite de cannabis, lo que llamamos aceite de miel o, como dice mi mayorista de Gibraltar, honey oil, que es un concentrado que se saca mediante disolventes como el alcohol y filtrados con carbón activo, por eso tiene unos efectos que le provocan al cliente un globo al momento, pues está más concentrado el tetrahidrocannabinol, que es la principal sustancia psicoactiva de la marihuana. Para montar este tipo de bares hay que haber pasado por una comuna hippy o por una casa de okupas.

Siro dijo...

Fumar porros y alucinar es lo mismo que rezar y ver a la Virgen de Fátima.

Bar Atillo dijo...

Con la pasta que he sacado del tráfico de hachís, estoy abriendo bares por todas partes. El último: Bar Atillo, con menú muy, muy, muy, económico y calidad más bien baja.

Bar Bacoa dijo...

Con la pasta que he sacado del tráfico de hachís, estoy abriendo bares por todas partes. El último: Bar Bacoa, especialidad en criollos vuelta y vuelta.

Bar Emo dijo...

Con la pasta que he sacado del tráfico de hachís, estoy abriendo bares por todas partes. El último: Bar Emo, un local medido al milímetro.

Bar Baridad dijo...

Con la pasta que he sacado del tráfico de hachís, estoy abriendo bares por todas partes. El último: Bar Baridad, donde el cliente hace y dice lo que le sale de los huevos.

Bar Celonés dijo...

Con la pasta que he sacado del tráfico de hachís, estoy abriendo bares por todas partes. El último: Bar Celonés, lo lleva un colega catalán

Galeno dijo...

A todos, incluidos los médicos, nos gusta un porrito de vez en cuando (nunca en quirófano), pero de ahí a estar diciendo que la marihuana es medicinal hay mucho que matizar, y lo tenemos que hacer los que somos médicos y fumamos. El cannabis medicinal puede ser recomendado para alguna terapia (el tratamiento de Esquizo), ya sea como planta, es decir, las hojas, o como droga sintética, o sea, tetrahidrocannabinol en pastilla. Requiere la prescripción médica y la distribución no la pueden llevar a cabo los camellos habituales. La administración de dosis es variada, ya que no es lo mismo que se vaporice o que fume capullos de cannabis el capullo de turno; o no es lo mismo comer extractos de cannabis con un chuletón que tragarse un par de pastillas de THC con sangría San Simón.

Antonio Grande dijo...

porfavor dime donde esta el bar biturico ese xd