Violinista

martes, 21 de julio de 2009

Una mujer tocó durante siete días el violín en una calle valenciana. Puede ser multada con cien euros por día tocado, a partir del procedimiento sancionador abierto por las autoridades locales en cumplimiento de la Ley del Ruido, desarrollada mediante la Ordenanza municipal de protección contra la contaminación ambiental de 2008. A la violinista se le ha dado trámite de audiencia. Habría que comprobar si la violinista es una virtuosa o contamina acústicamente el medio ambiente urbano de la silenciosa ciudad de Valencia. ¿Será cuestión de arte, de decibelios o de estupidez?

10 comentarios:

Maquis dijo...

En los violines antiguos las cuerdas eran de tripa. Con las tripas de alguna autoridad local había que fabricarle otro violín a la artista de Valencia, además de darle una indemnización por daños y perjuicios pagada de los bolsillos de esa panda de inútiles incultos.

Siro dijo...

A otra parte con la música, en la calle mejor la droga, ¿verdad, alcaldesa?

Esquizo Frénico dijo...

Las chinas no tocan el violín.
En la calle no se puede tocar.
En la calle no se puede estar.
En la calle no puede haber chinos.
Hay que salir de la calle.

Felipe dijo...

Sueño con la oficina llena de violinistas estilizadas, con túnicas blancas, que tocan El Lago de los Cisnes, mientras mi jefe, disfrazado de pato, de Pato Donald, da torpes saltos, moviendo su inmenso culo, picoteando a la encargada que más se deja picotear, antes de lanzarse por una ventana abierta, cual Sigfrido, creyéndose un bello cisne que emigra al norte. Hay mañanas en las que estoy particularmente romántico. Sería bueno que cayera sobre su propio Mercedes.

Funcio dijo...

Na miña planta se toca máis a viola e o violón que o violín. Algúns tocan a gaita, grazas ós cursiños intensivos de identidade e tradición musical (200 horas). Tamén hai expertos en tocar a zanfoña e o bombo, porén predominan os que tocan as palmas, sobor de todo cando os xefes se dignan a pasar por eiquí.

Nario dijo...

Funcio, en tu planta hay mucho experto en tocar instrumentos musicales, en la mía hay mucho experto en tocar… los cojones, con perdón de la expresión que estamos en la Administración.

Bea dijo...

Querido Felipe, tras la muerte de Michael Jackson, quedan pocas personas con tanta sensibilidad musical como tú. Si te animas a montar una banda, recuerda que nosotras hacemos coros. Las Tres BBB.

Lewinski dijo...

Suerte que tenéis los funcionarios, en mi empresa sólo nos dejan tocar el con-trabajo.

Feli Pegonza dijo...

Quizás de los 500 Stradivarius que quedan en el mundo, con un valor de 1.5 a 3.5 millones de dólares cada uno, tal vez la mitad estén en Valencia, pero no en manos de violinistas callejeros, sino en manos de Correa, para hacer regalos, "lógicos y habituales" según la alcaldesa, a los políticos incorruptibles.

Berta dijo...

¡Oh, Felipe! Soy una enamorada del Lago de los Cisnes. Si, en vez de toros, trajesen a esta ciudad provinciana ese ballet, te invitaría, para que vibrásemos los dos, cogidos de la mano, con ese magnífico cuarto acto, cuando a orillas del lago las jóvenes convertidas en cisnes esperan tristemente la llegada de Odette. Ella llega llorando desesperada, contándole a sus amigas los tristes acontecimientos de la fiesta en el castillo. Aparece Sigfrido y le implora su perdón. Reaparece Rothbart reclamando el regreso de los cisnes. Sigfrido y Odette luchan contra él, pero todo es en vano, pues el maleficio no puede ser deshecho. Los dos enamorados se lanzan al lago, como tu jefe por la ventana. Rothbart muere a consecuencia de ese sacrificio de amor y los otros cisnes son liberados del maleficio. Se ve aparecer sobre el lago los espíritus de Odette y Sigfrido, ya juntos para siempre, como tú y yo, ¡oh adorado Felipe!