Swingers

jueves, 16 de julio de 2009

Orgía de ricos en época de crisis. El hotel Halswell House, elegante edificio del XVII en la campiña inglesa de Somerset, habitualmente reservado para reuniones de altos ejecutivos, fue alquilado por una compañía holandesa para organizar una fiesta con intercambio de parejas, swinging, al estilo de “Eyes Wide Shut” de Stanley Kubrick. Los swingers llegaron en sus coches de lujo, cada hombre obligatoriamente acompañado de una mujer, cada mujer opcionalmente acompañada de un hombre. Los invitados bebieron champán. Como en el cuento, con las campanadas de medianoche, el organizador anunció a todos que se hallaban bajo los efectos de un hechizo, que sólo se rompería si besaban y copulaban con otras parejas. Besaron, copularon, bebieron, se agotaron y se retiraron a sus aposentos. No iba descaminado el filósofo anarquista Henry David Thoreau, cuando dijo que “el más rico es aquel cuyos placeres son los más baratos”.

19 comentarios:

Paco Tilla dijo...

En una etapa muy liberal de mi vida, salía con una chica más liberal que yo y fuimos a una de estas fiestas de intercambio en un chalet de las afueras de La Coruña. Al principio estábamos un poco cortados, pero luego comprobamos que el ambiente era sano y divertido. Algunos se dedicaban sólo a observar a otros mientras tenían relaciones sexuales. Otros sólo hacían sexo con su pareja pero les gustaba ser observados. Había quienes con una tercera persona sólo hacían sexo oral o se acariciaban. Había también los que hacían el amor con penetración con su pareja y con una o varias personas a la vez. En esa fiesta fue donde mi pareja me dejó por otro, que la tenía más grande.

Asun dijo...

Ese tipo de fiestas son una degeneración. Los católicos tenemos claro que es el matrimonio, porque ya lo dice el Génesis, que deja muy clarito que "creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, y los creó varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer; y vendrán a ser los dos una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne". Una sola carne significa que los esposos católicos se pertenecen y no son unos cromos que se puedan intercambiar. Eso es una vergüenza que las autoridades debieran perseguir y meter en la cárcel a toso los que participan en esas orgías.

Moncho de Moeche dijo...

Eu coido que, en lugar de montar tantas casas rurais, que están medio valeiras, a Xunta debería montar hoteis con encanto nos que a Consellería de Cultura organizase festas de intercambio de parellas, a precios módicos, sobre todo para os gandeiros que nos vemos afectados polo problema do baixo precio do leite. Se se organizara ben, parabamos as folgas previstas.

Gato Negro dijo...

Los swingers europeos estamos muy bien organizadas. Hay más de 600 clubes de intercambio de parejas en Europa. En la mayoría de las grandes ciudades existe al menos un club permanente, aunque intentamos pasar desapercibidos. Los swingers nos encontramos y relacionamos a través de revistas, anuncios personales, fiestas caseras de intercambio y por Internet. Hay clubes on premise, con la actividad dentro del local, y clubes off premise, con la actividad sexual concertada para otro sitio próximo.

Lulú dijo...

Ya empiezo a estar cansada de mi hembra-macho, quiero cambiar de pareja.

Ramiro Ramírez dijo...

En estas fiestas hay que tener cuidado con personajes como la rubia de la foto, que no es que cambie de pareja, es que mata a sus parejas tras el polvo. Es como una mantis religiosa. En la época de apareamiento la mantis hembra emite feromonas, atrayendo al macho, que sólo en esta época puede acercarse a la hembra. Durante este periodo la hembra se vuelve muy agresiva y en ocasiones acaba por comerse a su compañero durante o después del apareamiento, que dura un par de horas. El apareamiento es muy simple. En primer lugar, el macho, imbécil como la mayoría de los machos, rodea a la hembra hasta saltar a su dorso y poner en contacto sus antenas con las de la hembra. A continuación, el macho se las ingenia para poner en contacto sus genitales con los de la hembra y depositar el espermatóforo, una estructura llena de espermatozoides, en el interior de la hembra. Pero si a la hembra no le gusta mucho el espermatóforo, decide comerse a su partenaire.

Vargas dijo...

Esa empresa holandesa vive de organizarles fiestas a los swingers, pero aparte de los organizadores empresariales que ven el movimiento swinger como un negocio, hay grupos autogestionados que ven el intercambio de parejas un modo de vida. Es lo que en América Latina se llama el Círculo de Confianza, es decir, grupos de parejas que se reconocen como parejas swingers y se protegen entre sí. Es el caso de El Gato en la oscuridad de México o el Anchorena Swinger en Argentina.

Lulú dijo...

Los hombres tienen que ir a esas fiestas acompañados por parejas que intercambian, las mujeres pueden ir solas. Las mujeres, como siempre, son el objeto sexual, el objeto de intercambio, las putas del juego de los machitos. Deberíamos prescindir de los hombres y organizar fiestas de intercambio de parejas lesbianas.

Gustavo dijo...

En mi comunidad de vecinos hace ya años que tenemos un sistema de préstamo rotativo de parejas que nos funciona muy bien. Lunes, bajas a tirarte a la del 3ºA; martes, sube la del 2ºB a tirarte a ti; miércoles, bajas a masturbarte en el 1ºC mientras el matrimonio folla feliz; jueves, sube la del 4ºD a chupártela mientras te afeitas; viernes, baja tu mujer al portal a echar un multipolvo comunal con los vecinos que quieran bajar; sábado, cada uno en su piso echa el tradicional polvete postura de misionero con la parienta; domingo, descansamos y vamos todos juntos a misa a confesarnos y a comulgar. Salvo en lo de pagar los recibos y las derramas, somos una comunidad muy cumplidora.

Cuca Fandiño dijo...

Esa promiscuidad es la responsable de la expansión del SIDA por todo el mundo.

Siro dijo...

Mejor las comunas hippies que estas fiestas de pijos.

Esquizo Frénico dijo...

A veces duele más el placer que el dolor. Ella lo maltrata pero él no sufre. Ella es fuerte pero él es débil. Ella puede cambiarlo por otro pero él se morirá de pena. Ella puede cambiarlo todo pero él no puede cambiar nada. Él es una piltrafa que merece dolor.

Felipe dijo...

Las fiestas de swingers son muy arriesgadas, porque acuden tipos que tienen más que ganar que perder en el intercambio. Imagínate que acudo a una fiesta con una chica bombón y le toca acostarse con mi jefe y a mí masturbarme mientras les observo follando ¡No quiero ni pensarlo! Una cosa es el intercambio y el sexo libre y otra cosa bien distinta es la caridad y la cerdofilia.

Funcio dijo...

Tres razóns polas que os funcionarios non somos moi dados a estos saraos:

1ª Non están organizados en horario laboral.

2ª Temos medo de coincidir na festa de intercambio con outros funcionarios, particularmente xefes de sección ou xefes de servizo.

3ª O sexo non é para nós unha prioridade, pois o prioritario é o servizo de calidade ao cidadán, no que temos que pór toda a nosa concentración e enerxía.

Nario dijo...

Funcio, habla sólo por ti, ¡eh!

Manolito de Mafalda dijo...

Estoy pensando en que podría ser un negocio bárbaro montar un club de swingers en Marrakech o Casablanca. Cada moro acudiría con su media docena de esposas y cambiaría 3x2, 4x4, etcétera.

Pancho dijo...

Esquizo, la rubia de la foto no tiene ningún problema, el tipo de la camilla tampoco, ¿adivina quién tiene un problema?

Pibe dijo...

Gustavo, ¿hay algún piso a la venta en tu edificio?. Gracias.

Anónimo dijo...

Con el debido respeto a los que han escrito aquí, me parece que hay una seria desinformación sobre los swingers: quiénes somos, cómo somos, cómo nos organizamos y qué hacemos.

Para empezar, el mundo swinger no es exclusivo de una clase social. Si alguien de aquí se siente menos por no tener plata, es una pena; los verdaderos swingers nos fijamos en otras cosas más importantes como la idiosincrasia y la cultura del individuo antes de invitarle a una "reunión".

Segundo, se sorprenderían de saber que somos las personas más limpias y responsables en lo que a sexo se refiere pues de eso depende que permitamos compartir a nuestra pareja y que a otros se nos permita acceder a otra.

Tercero, ser swinger no es algo que se decida en cuestión de horas, a algunos nos lleva años tomar esa decisión y sólo después de haberlo comentado con nuestra pareja con el debido respeto y con una comunicación casi impecable.

Cuarto, a los swingers nos ha tomado tiempo encontrar personas a fines para llevar a cabo nuestras fantasias de pareja y así poder establecer redes que siempre se manejan con muchísima discreción.

El mundo swinger no es para cualquier pareja. No es para muchachitos o adultos infantiles. No es para gente insegura de sí misma (física y mentalmente) y menos para gente que está en busca de sexo "fácil" y curiosos.

A los swingers nos gusta lo que hacemos porque sabemos lo que queremos y cómo lo queremos. Y aunque muchos no lo crean, somos afectivamente más fieles que muchas otras parejas monogámicas.

En fin, pónganse a estudiar, a investigar y a leer que buena falta les hace.

Un saludo.