Mobbing

martes, 14 de julio de 2009


Él, capitán de la Guardia Civil, la denuncia por calumnias. Ella, agente de la Guardia Civil, lo denuncia por acoso y abuso sexual. La jueza admite a trámite la denuncia de ella. Ella alega vejaciones públicas, aislamiento laboral, imposición de servicios nocturnos, proposiciones deshonestas, manoseos de pechos, besos sin consentimiento, etcétera. Él le indicaba qué perfume debía usar y dónde debía echárselo, pero, sobre todo, lo más enigmático, le preguntaba cada día de qué color era su ropa interior. Quizás la jueza condene al capitán por fetichismo, no por mobbing.

22 comentarios:

Malpicán dijo...

¡Ay, Rojillo, que recordos me trae ese corsé! Lémbrome de canto tempo me levaba desatarllo as rapazas no palleiro que tiña eu coma base de operacións detrás da casa da miña tía Aurorita na aldea da Seaia, eiquí perto de Malpica. Levábame tempo pero xa estaba eu envergallado coma unha vara de sabugueiro cando tocaba faena. Claro que non todas as cinturas daquelas mozas eran finas como a da foto. A moitas para collelas pola cintura tiña eu que empregar os dous brazos e nalgún caso non chegaban; pero todas eran mulleres do país, autóctonas, maravillosas. Na misa de 12 dos domingos sempre había unha miradiña de complicidade cando pasaban ao meu lado despois de comulgar. Eran outros tempos... sobre todo para mín. Máis tarde caséi coa miña Santa, que xa sabe vostede que non entra neses corsés, por iso usa bragas de franela XXL.

Pink lady dijo...

Si es que de fetichistas está el mundo lleno!!Un saludo al gran pedro Armas!!

Picoleto dijo...

¡FIRMES, COÑO, Y A CANTAR EL HIMNO DE LA BENEMÉRITA!

Instituto, gloria a Ti,
por tu honor quiero vivir.
Viva España, Viva el Rey,
Viva el Orden y la Ley,
Viva honrada la Guardia Civil.

Benemérito Instituto,
Guarda fiel de España entera,
que llevas en tu Bandera
el Lema de Paz y Honor.

Por glorificar el nombre,
que el Gran Ahumada te diera,
con tu sangre noble y fiera,
has bordado tu blasón.

Vigor, firmeza y constancia,
valor en pos de la gloria,
amor, lealtad y arrogancia,
ideales tuyos son.

Por Ti cultivan la tierra,
la Patria goza de calma,
por tu conducta en la guerra,
brilla airoso tu Pendón.

Instituto, gloria a Ti,
por tu honor quiero vivir.
Viva España, Viva el Rey,
Viva el Orden y la Ley,
Viva honrada la Guardia Civil.

Maquis dijo...

Rojillo, no me hables de tricornios, que se me revuelven las tripas. La Guardia Civil fue el brazo ejecutor de Franco contra nosotros, los maquis. Ya sabíamos que, conforme viraba el contexto internacional hacia la Guerra Fría, fue haciéndose evidente que no se podía contar con la ayuda extranjera en la lucha contra la dictadura. El propio PCE abandonó la vía guerrillera, suspendiendo el apoyo a las partidas. La acción de la Guardia Civil franquista fue generando un enorme desgaste en la población de las zonas guerrilleras. Las diferentes tácticas represivas iban desde las batidas a la utilización de contrapartidas guerrilleras para desenmascarar a los enlaces o la tierra quemada que pusieron en práctica en el Maestrazgo. La Guardia Civil desalojó amplias zonas de montaña donde teníamos apoyos, intentando con la evacuación de la población privarnos de sustento. El uso de la tortura fue una práctica habitual en los interrogatorios de los guardias. El bloqueo informativo fue total. Por esta razón fuera de las áreas afectadas prácticamente se desconocían nuestras actividades. En las escasas ocasiones en que aparecieron noticias en la prensa, éstas siempre se refirieron a nosotros con el nombre de bandoleros, a fin de despojar nuestras acciones de sentido político. Poco a poco los guerrilleros nos fuimos quedando solos. En los últimos años se produjeron intentos de pasar a Francia para escapar del cerco. Las detenciones se sucedieron en estos últimos tiempos. Muchos maquis y colaboradores fuimos juzgados sumariamente y fusilados o encarcelados. Otros murieron a manos de la Guardia Civil en aplicación de la Ley de fugas. El final lo marcan las muertes a balazos de Quico Sabaté en 1960, Ramón Vila "Caracremada" en 1963, ambos en Cataluña, y José Castro Veiga "Piloto", aquí en Galicia en marzo del 1965.Como comprenderás, Rojillo, lo que se diga de este cuerpo me pone mal cuerpo.

Soldadito Deplomo dijo...

En cuestión militar yo siempre fui más de la Legión que de la Guardia Civil. Ya desde niño, era ver a la cabra delante de los legionarios y me emocionaba. El Día de las Fuerzas Armadas, desfilaban aquellos enérgicos cabrones detrás de esa cabra ataviada con alguna prenda, con su manto, con su correspondiente emblema y con su gorro. Aquello sí que hacía sentirte orgulloso de ser español.

¡VIVA ESPAÑA!
¡VIVAN LOS NOVIOS DE LA MUERTE!
¡VIVA LA CABRA DE LA LEGIÓN!

Prudencio Juris dijo...

Aunque pueda haber fetichismo también, en la actuación de este Capitán de la Guardia Civil lo que hay es abuso de autoridad y eso está tipificado como delito.

En derecho penal, está contemplado el abuso de autoridad en sentido lato, como la figura delictiva que comete quien -como el susodicho capitán- investido de poderes públicos, realiza en su función actos contrarios a los deberes que le impone la ley, por lo que aflige la libertad de las personas, las intimida o de cualquier manera les causa vejámenes, agravios morales o materiales; con el agravante en este caso de que la agraviada es una subordinada, por lo que se puede aplicar también el acoso laboral o mobbing.

Anónimo dijo...

Los jueces deben ser muy cautos en las sentencencias porque abundan las denuncias falsas de las mujeres por venganza o para alcanzar otros propósitos igualmente deshonestos.

Alfred dijo...

Me estoy imaginando al capitán de la Guardia Civil solamente con su tricornio, su bigote, su capa, su tanga verde y sus botas reglamentarias, y me pone.

Lulú dijo...

La mujer que sufre acoso moral apenas nota que siempre conlleva maltrato psicológico y abuso emocional. Es un largo proceso donde la mujer progresivamente va perdiendo su autoestima y la seguridad en sí misma y no es plenamente consciente de que está siendo humillada y de que se están vulnerando sus derechos más fundamentales. Si luego el acosador pasa al abuso sexual ya son palabras mayores, porque se trata de una agresión física. Y si es en el ámbito laboral, el mobbing debe ser un agravante. Abundan los jefes abusadores de mujeres, por eso algunos llaman bossing al mobbing.

Siro dijo...

El acoso sexual es una violación.

Barrul dijo...

La Guardia Civil me se malmete de seguío con los que semos gitanos güenos que no atraficamos con la droga y que vivimos malamente en chabolos donde me se comen las ratas.

Esquizo Frénico dijo...

La ropa interior
es blanca
siempre blanca
nunca negra
no hay ropa interior negra
para los hombres
las mujeres no usan
ropa interior

Felipe dijo...

Mi jefe practica diariamente un triple acoso selectivo. Acoso psicológico a los hombres de la oficina, con órdenes absurdas, desprecios y exceso de carga de trabajo. Acoso sexual a las mujeres de la oficina, con sus frases indirectas, sus roces de barriga, sus manos apoyadas en los hombros de ellas y sus palmaditas en el culo (que alguna admite encantanda). Acoso medioambiental a hombres, mujeres y a la atmósfera, con su contaminación olorosa por sudor acumulado, su contaminación química por halitosis y su contaminación visual por su estampa en general. Tras los recorridos por la oficina, ya en su despacho, se acosa sexualmente a sí mismo (la limpiadora limpia los residuos sólidos y líquidos).

Funcio dijo...

Nesta Administración hai pouco mobbing e pouca mobilidade. Os xefes practican máis o absentismo que o acoso sexual, se acaso, hai algo de acoso nalgunha circular, pero non roce directo entre xefes e subordinados. Nembargantes, o que sofremos é o acoso cotiá dos administrados, quenes, pola contra, sempre se van deiquí, escocidos, coa sensación de que acaban de practicar sexo anal.

Nario dijo...

Funcio, es que en esta Administración no hay sexo, hay amor.

ALVAROSA dijo...

Felipe, los mismos tipos de acoso que tienes en tu oficina los tengo yo en mi trabajo y me preocupa, porque soy autónomo y soy el único empleado de mi empresa.

Liberada dijo...

Yo, como buena compañera y representante del comité de empresa, me he tirado a todos los trabajadores de buen ver de la misma, pero nunca me lo he hecho con un encargado o un jefe, como representante de la clase obrera que soy, con firmes principios y firmes nalgas todavía.

Pancho dijo...

Esquizo, Noica, que va de mosquita muerta, te está acosando, que lo sepas.

Galeno dijo...

Diagnóstico del fetichismo del capitán. El fetichismo es una parafilia, que consiste en la excitación erótica o la facilitación y el logro del orgasmo a través de un talismán u objeto fetiche (la ropa interior es frecuente), sustancia o parte del cuerpo en particular. El fetichismo sexual se considera una práctica inofensiva salvo en el caso de que provoque malestar clínicamente significativo o problemas a la persona que lo padece o a terceros pudiendo en este caso llegar a considerarse un trastorno patológico propiamente dicho. El DSM IV lo clasifica como enfermedad siempre y cuando sea una conducta recurrente durante al menos seis meses, necesaria para la excitación sexual y que afecte la vida social o laboral del sujeto. En el caso de que esta no afecte la vida social o laboral del paciente, se considera simplemente como una manifestación de su sexualidad.

Bea dijo...

Felipe, las directivas de tu club de fans (FFC), Belén y yo, estamos preparando un plan para quedar en tu oficina a partir de las 20.30 horas, cuando no esté el capullo de tu jefe, para recompensarte por todo el sufrimiento que padeces a lo largo del día en esa oficina siniestra por culpa de ese cabrón. Si te parece bien, podríamos meternos en el despacho del jefe y...

Canuto dijo...

A mí me gustan las braguitas de Hello Kitty y no soy ningún enfermo.

Paíño de Zas dijo...

Non hai que relacionar á Guardia Civil co sexo. Hoxe os guardias son sobre todo axentes de tráfico que se adican a poñer multas, a facer atestados e a controlar o que pasa nas estradas. Eso non quita para que ás veces paren nalgún puticlub de gasolinera a botar gasolina á moto e a botar un canivete a unha dominicana.