Mafiosas

sábado, 18 de julio de 2009

Si un mafioso está entre rejas, su mujer no puede cuidar su aspecto. Maquillarse, teñirse el pelo o lucir un vestido elegante son síntomas de adulterio. Si un mafioso está entre rejas, su mujer tiene mucho poder en las tomas de decisiones relativas a venganzas o negocios, pero debe ir desaliñada. Si el mafioso sale de la cárcel, su mujer debe arreglarse al máximo, para demostrar el poderío de él. Quien se atreva a coquetear con ella que se atenga a las consecuencias. Ella, que hubo de casarse virgen, sólo le debe amor a su amo, quien nunca le practicará sexo oral o indignas posturas en las que él se sitúe debajo. Como dice Roberto Saviano, en sus crónicas napolitanas, “nunca debajo de una mujer”. Hay mucho machismo en los países islámicos y latinoamericanos.

6 comentarios:

Lulú dijo...

Hay machismo en todos los países del mundo, sean desarrollados o subdesarrollados. Lo que deben hacer las mujeres es liberarse de esos machos, vivir su propia vida y relacionarse con otras mujeres, con las que pueden acabar como parejas, comprobando lo diferente que es una relación lésbica en vez de una relación en la que están esclavizadas, ya sea con un moro o con un mafioso italiano.

Francesco dijo...

Los capi di tutti capi ahora tienen más problemas para organizar negocios desde la cárcel, algo que no esperaban de un "amigo" como Silvio Berlusconi. Pero los códigos de honor siguen vigentes tanto en la Mafia como en la Camorra, tanto en Sicilia como en Calabria. Ciao.

Camagüey dijo...

Rojillo, hay cosas que la gente olvida y conviene recordarles. En diciembre de 1946 en el Hotel Nacional de La Habana se realizó uno de los más cruciales encuentros de todos los capos mafiosos de los USA y de aquellos que se ocupaban de sus negocios en Cuba. Este acontecimiento histórico llegó a ser aún más importante por la participación de uno de los más famosos Capo di Tutti di Capi del crimen organizado, Lucky Luciano, quien después de pasar varios años de prisión en Estados Unidos y de ser deportado a Italia, su tierra natal, se reunía por primera vez con su Famiglia. Este encuentro fue organizado y orquestado por su consigliere Meyer Lansky quien había creado en Cuba por aquel tiempo fuertes vínculos entre el crimen organizado y la élite del gobierno cubano de Fulgencio Batista, augurándoles no sólo una base sólida en los negocios, sino también seguridad para pasear la Isla de arriba a abajo y usarla como trampolín de sus negocios sucios con los USA. Entre los capos que asistieron a la reunión se encontraba Vito Genovese, quien fue el primero en llegar a La Habana y ser invitado a comer a la residencia de Luciano. A la reunión asistieron Albert Anastasia, Tommy Lucchese, Joe Bonano, Joe Profacii, Giuseppe Magliocco, Mike Miranda, Willie Moreti y Augie Pisano, de New York y New Jersey; Steve Magaddino, de Buffalo; Tony Accardo y los hermanos Charlie y Ronco Fischetti de Chicago, herederos los dos últimos de Al Capone (quien no asistió a la reunión por encontrarse enfermo de muerte en su residencia en Miami, luego de haber salido de la prisión); Carlos Macello y Dandy Phil Kastel de New Orleans; Santos Trafficanti de Florida, quien a veces utilizaba los nombres de Doc Harris o Baldy Stacher y era el segundo de Lansky en todos los negocios; Amadeo Barletta y Amleto Battisti, de Cuba. También estaban presentes Lansky, Costello, Genovese y Adonis. Mujeres, bebidas y Frank Sinatra, el ahijado de la mafia, en directo. Esa era La Habana de la mafia.

Al triunfar la Revolución cubana en 1959, el gobierno revolucionario tomo duras medidas contra la mafia y contra todo tipo de organización criminal, nacionalizando o cerrando todos sus negocios, prohibiendo la prostitución y los juegos de apuestas y de azar. Los mafiosos se fueron de Cuba para siempre. Meyer Lansky, fue contratado por la CIA para asesinar a Fidel Castro.

Susiño dijo...

Los del caso Gúrtel son tan mafiosos como los italianos.

Esquizo Frénico dijo...

La mujer sufre. Su mirada es triste. No le gustan las flores.

Anónimo dijo...

Y quién coño no les dice a ustedes que ellas son más felices así y es la vida que quieren. Déjense de mamadas.