Liderazgo

jueves, 25 de junio de 2009

Felipe González ahora opina más de relaciones internacionales y macroeconomía, sin embargo a veces deja perlas de pensamiento político sobre cuestiones domésticas. Recientemente ha declarado que pesa más el liderazgo orgánico que el liderazgo social en los partidos políticos, es decir, que pesa más el lugar que ocupa un candidato en una lista que la valoración social del mismo. Felipe advierte que la combinación de ambos liderazgos es ideal, mas cuando no se da, debe prevalecer el liderazgo social. Felipe González fue líder orgánico y social. El que tuvo, retuvo, pero estaría bien saber qué opina al respecto Alfonso Guerra.

14 comentarios:

Indalecio Perto dijo...

Pocos se acuerdan ya de la crisis interna del PSOE en 1979, derivada de la presión para imponer su liderazgo por parte de Felipe. Para él era imprescindible articular un proyecto socialista autónomo sin lazos orgánicos con otras fuerzas de la izquierda. Autonomía y flexibilidad debían ir unidas a un partido muy disciplinado y muy compacto, en torno a su líder, por ejemplo él mismo. Para Felipe la moderación ideológica era imprescindible para tener posibilidades de acceder al poder político. La lectura de Felipe de la derrota en las elecciones de marzo del 1979 era que un exceso de radicalismo les alejaba inexorablemente del triunfo electoral. El modelo de partido propuesto en el congreso de 1976 proponía un socialismo autogestionario, que propiciase un bloque social de progreso con otras fuerzas de izquierda y que definiera una política exterior neutralista para España. Un proyecto que implicaba una labor pedagógica del partido y conectaba el legado marxista y con una corriente libertaria que venía del mayo del 68. Esa corriente, encabezada por Luis Gómez Llorente y Pablo Castellano, alertaba de los peligros de la institucionalización, del electoralismo, del personalismo y del liderazgo. Fueron tachados de radicales por no tragar con la exaltación de un único líder que debía asumir la imagen y la referencia de la organización. En un congreso extraordinario se cargaron a las minorías y el PSOE optó por encumbrar a su líder. No le fue mal en cuanto a la toma del poder, pero perdió en movilización y coherencia ideológica.

Sole dijo...

Yo estoy totalmente de acuerdo con Felipe González. Los que no somos militantes de un partido o no tenemos una ideología rígida apoyamos a los líderes sociales, a los que nos dan confianza.
Yo misma en el pasado voté a Adolfo Suárez, Felipe González, Manuel Fraga (en Galicia), Paco Vázquez (en La Coruña).
Actualmente me cuesta ir a votar, precisamente porque no se presentan líderes de verdad ni en España, ni en Galicia, ni en La Coruña.

xan de couzadoiro dijo...

alfonso dales caña.

salud y republica

Sindi Kalista dijo...

Mucho Felipe, pero el tuvimos que montar la Huelga General del 94, bajo el lema "Hay que pararlos. Te juegas mucho", que es conocida como 27-E. Nicolás Redondo y Antonio Gutiérrez convocaron un paro de ocho horas para mostrar su oposición a la reforma laboral aprobada mediante el Real Decreto sobre fomento de empleo y protección por desempleo, por el gobierno de Felipe González. La reforma impulsada por el entonces ministro de Trabajo, José Antonio Griñán, incluía el fomento de los contratos con bajo salario para los jóvenes, el aumento de la movilidad geográfica y el recorte de algunas prestaciones por desempleo. Felipe, hombre de Estado, pero la defensa de los trabajadores se quedó en su época de abogado laboralista.

Esquizo Frénico dijo...

Dios es mi líder.
Dios es mi guía.
Dios es mi líder.
Dios es mi guía.
Dios es mi líder.
Dios es mi guía.
Dios es mi líder.
Dios es mi guía.

Dios es mi líder, porque ya sé que Dios no existe.

Bautista Ugetista dijo...

Sindi, se ve que eres más joven, ya que antes le habíamos montado los históricos al Felipito la huelga general de 1988, la del 14-D. Fue convocada también por CCOO y la UGT, contra una importante reforma en el mercado laboral, abaratando el despido e introduciendo los contratos temporales para los jóvenes trabajadores. Fue una movilización general del descontento con la política económica del gobierno de Felipe entre su base social ante las continuas reformas a favor de la patronal. Con un seguimiento masivo, 8.000.000 de huelguistas, el 90% de la población activa de entonces, secundaron el paro. El país fue paralizado durante 24 horas, obligando al gobierno a negociar con los sindicatos. Felipe González recibió su primer gran golpe político. La reforma prevista fue retirada y se incrementó el gasto social.

Ramiro Ramírez dijo...

Un líder de masas es mi primo, el panadero.

Felipe dijo...

Cuando lo de los GAL fue un buen momento para habernos cargado a mi jefe. Siempre se lo echaré en cara a mi tocayo.

Flan Sinnata dijo...

Está claro, en la foto fija, el negro es el futuro líder, la rubia de melena es la amante del líder y el de las gafas oscuras y risita falsa es el infiltrado de del PP que se va a encargar de la financiación ilegal y de llevar la pasta a un paraíso fiscal sin líderes. Los demás (calvos, miopes, ilusos...) son Juan Pueblo, o sea, los pringaos.

Susana Bermúdez dijo...

Felipe González, mucho morrito y mucho morro y sino que le pregunten a Carmen Romero.

Mili Taba dijo...

De la época de Felipe quedan la entrada en la CEE, las Olimpiadas de Barcelona, la Expo de Sevilla, etc, pero también quedan la entrada en la OTAN, el caso Filesa, el caso Roldán, etc. Una de cal y una de arena. Está bien que ahora se dedique al diseño de joyas y a sus bonsais el EX-PRESIDENTE.

Lulú dijo...

Mi hembra-macho es muy líder y dominante.

Lulú dijo...

Falsa Lulú, era visto, lo tuyo es el sadomasoquismo. El sadismo es la obtención de placer al realizar actos de crueldad o dominio. Este disfrute de naturaleza sexual es una parafilia. También puede ser indicativo, y es tu caso, de un trastorno mental o el resultado de emociones humanas como el odio o la venganza. Su complemento potencial es el masoquismo. El masoquismo es la obtención de placer al ser víctima de actos de crueldad o dominio. Este disfrute también puede ser sexual. La característica fundamental del masoquismo que lo distingue de otros tipos de sumisión es la algolagnia, o sea, la satisfacción obtenida sufriendo dolor físico en distintos grados. Es tu caso, porque tu mente y tu sensibilidad no dan para más.

Chavela dijo...

Rojillo, mi líder es usted. Queda menos para que me acerque a Galicia y le busque. Besos desde Méjico DF.