Mano que mece

lunes, 30 de marzo de 2009

La mano que mece la cuna de las manifestaciones contra la reforma de la Ley del aborto es el Partido Popular. La jerarquía católica y los grupos provida no hacen más que seguir el vaivén político. Cuando gobernaba el PP no protestaban por las interrupciones del embarazo. Ahora lanzan proclamas tan radicales como: “no existe el derecho a matar” o “vida sí, aborto no”; mezcladas con otras más sinceras como: “España merece otro presidente”. A menudo no conviene que se vea la mano que mece la cuna. En la última manifestación de Madrid no aparecieron muchos líderes de la derecha, ni muchos obispos. Sin embargo, entre los 10.000 asistentes, según la policía local, o 500.000, según los organizadores, llamó la atención un concejal socialista de un pueblo sevillano, quien justificó su presencia alegando que “no se puede ser socialista y estar en contra de la vida”. Los demás le gritaron: “¡Torero, torero!”. Una cosa es la indiscutible libertad de expresión y manifestación. Otra bien distinta es comer de la palma de la mano del adversario, que es la mano que mece la cuna.

9 comentarios:

telondegrelos dijo...

Pedro, que problema vas a tener con el nuevo gobierno vasco......

xan de couzadoiro dijo...

sr. armas este si es un buen comentario, no el anterior de los carroñeros.

salud y republica

Lulú dijo...

Somos las mujeres las que debemos decidir sobre nuestro cuerpo, ni políticos, ni curas, ni hombres.

Navia de Suarna, Agrupación Socialista dijo...

Tenía ganas de decir algo de este tema, por supuesto que soy partidario de que la mujer pueda decidir libremente lo que quiera hacer con su cuerpo.
Lo que estoy muy cansado es de ver que en sitios como en Lugo o Navarra y algunos mas, médicos de la sanidad pública, se declaren objetores y algunos lo sean en la Sanidad Publica, pero NO en sus clinicas privadas. ¿Porque a estos profesionales no se les obliga a declarar su "objeción" cuando firman el contrato en la Sanidad Pública?

Asun dijo...

El aborto es un crimen se mire como se mire y sea cuando sea, es el mayor pecado que puede cometerse contra un ser humano indefenso. Los que lo defienden no saben lo que están haciendo, están defendiendo la muerte. Los cristianos defendemos la vida, queremos al niño y a la madre.

Feminista dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Lulú en eso de que sobre nuestro cuerpo no deben decidir los hombres, sean gobernantes, médicos, sacerdotes, obispos o pensionistas, pero tampoco deben decidir mujeres mojigatas o beatas como algunas de la derechona más rancia de este país, por cierto las que más acudían a Londres a abortar.

Paíño de Zas dijo...

Penso que remexer agora na lei do aborto non é unha prioridade para o país. A lei como está resulta máis que suficiente para atender ás mulleres que se atopan nesa dificil situación. Os socialistas son expertos en crear cortinas de fume sobre temas sociais.

Vanessa Naya dijo...

Tienen razón todas/os las/os beatas/os de este país, no debería haber leyes que regulasen el aborto, lo mejor es lo que se hacía antaño, el aborto era ilegal y a las mujeres les practicaba un "aborto" un/a carnicero/a con un cuchillo de cocina ¡Eso si! salvo la gente de pasta, que podía irse a Londres.

Católico racional dijo...

Quien quiera hacerlo, que lo haga, y quien no, pues no. Más delito es nacer para ser un maldito desgraciado que ser privado de ello. Un embrión no acumula méritos en sí, no es nada hasta que nace como persona. La calidad de vida sí importa.