Fulla versus Barbie

miércoles, 25 de marzo de 2009

Las niñas árabes prefieren a Fulla en vez de a Barbie. Prefieren una muñeca que tiene nombre de flor (jazmín), que tiene la piel morena, que oculta su cabeza con un hijab, que oculta la silueta de su cuerpo, que parece recatada y que se parece más a ellas. Su creador, Fawaz Abidin, deja claro el motivo de tal creación: “el principal objetivo era que nuestra muñeca se convirtiera en el icono de la mujer árabe y musulmana, un arquetipo en el que nuestras niñas se pudiera identificar fácilmente”. La publicidad televisiva, por ejemplo de Al Yazira, y el bajo precio del producto hicieron el resto: Fulla se ha convertido en la heroína portadora de los valores morales islámicos. Justo cuando la Barbie cumple 50 años, una mocosa de 6 años la destrona en el mercado árabe.

Barbara Millicent Roberts, Barbie, nació el 9 de marzo de 1959 en la American International Toy Fair, como la primera muñeca mujer en un mundo de muñecas niñas. Amante de las fiestas, las compras y, sobre todo, la moda, ya en su debut lucía un atrevido bañador de piel de cebra. Desde entonces, ha ido siempre a la última. A veces clásica, cual princesa, con elegante vestido rosa, enorme lazo y zapatos de charol; a veces moderna, informal, con minifalda, polo brillante ceñido, cinturón evidente, botas infinitas y cabellera al viento. Con vestido de novia radiante, jeans ajustados o bikini minimalista, Barbie siempre ha marcado estilo. Los estilos Barbie fashion fever, Barbie I can be, Barbie glam beach, Barbie mariposa, Barbie top model resort, Barbie surfs-up o Barbie fairytopia magic of the rainbow han sido seguidos por millones de niñas, no tan niñas, fetichistas y coleccionistas. No importa que, preocupada por el paso del tiempo, la Barbie de piernas, cintura, cuello y pechos inverosímiles, se haya ido haciendo algunos arreglitos, como rasgarse los ojos. A ella se le perdona todo, que para eso, además de ama de casa perfecta, ha sido: abogada, actriz, amazona, azafata, bailarina, barrendera, bombera, cajera, cantante, cocinera, corredora de coches, cosmetóloga, deportista, detective, dentista, doctora, embarazada, empleada de banca, empresaria, enfermera, esteticista, fotógrafa, gimnasta, guardabosques, guía turística, jardinera, limpiadora, maestra, mamá, modelo, música, niñera, nutricionista, paralítica, pediatra, peluquera, pintora, policía, princesa, psicóloga, recepcionista, representante, reina, secretaria, vendedora, veterinaria… Eso sí, generando pingües beneficios a Mattel, no sólo por ser la muñeca más vendida en el mundo, sino por productos tan variados como: ropa infantil, relojes, joyas, complementos, juegos de ordenador, música, revistas…

Un hipotético debate intelectual llevaría a unos a defender a Fulla, como icono de la feminidad, identidad y respetabilidad de las mujeres musulmanas, y a otros a criticar a Fulla, como icono del machismo, el fundamentalismo y el integrismo islámicos. También llevaría a unos a defender a Barbie, como icono de la feminidad, identidad y sensualidad de las mujeres occidentales, y a otros a criticar a Barbie, como icono del machismo, el consumismo y el capitalismo occidentales. Fulla versus Barbie. Oriente versus Occidente. Siempre habría alguno que echase mano de la Alianza de Civilizaciones.

12 comentarios:

Susana Bermúdez dijo...

Tengo que reconocerle que es usted una de las pocas personas que se han metido con casi todos mis símbolos desde este blog irrespetuoso.

Se mete seguido con la Iglesia católica, con la educación privada, con los políticos de derechas y ahora también con una de mis amigas desde la infancia:

¡DEJE A LA BARBIE EN PAZ, POR FAVOR!
¿ES QUE TODO LE MOLESTA?

Magda dijo...

Yo he jugado con muchas Barbies, desarrollando mi imaginación, mientras ustedes los de izquierdas seguro que solamente jugaban a las chapas o no jugaban a nada que por eso mismo son así de aburridos.

Siro Rosales dijo...

Ante todas estas señoronas de la derechona quiero confesar y confieso que yo -hace años de esto- me masturbé con una Barbie Azafata de mi prima, que yo entonces consideré que estaba buenísima (la Barbie, no mi prima, que también), luego ya me apañé con muñecas hinchables.

¡YA ESTÁ BIEN DE TANTA ÑOÑERÍA, ÑOÑO!

Malpicán dijo...

A miña Santa parécese á Barbie pero coas medidas multiplicadas por tres. Gardando a proporción, eu prefiro as curvas dela que non cambio polas pernas de pau e o pescozo longo da Barbie. Agora ben, si se pon a miña Santa un vestido da Barbie, os botóns chegan a Vimianzo.

Fernando Delacomparsa dijo...

Rojillo, le falta una Barbie que es la más "vendida" en esta ciudad: LA BARBIE PIJA DE LA CORU.

Besitos para la panda de señoras, señoritas y señoritingas para las cuales esa Barbie es un icoño.

Kent de Barbie dijo...

Barbie simplemente es adorable, deliciosa, exquisita,elegante, distinguida,encantadora,seductora, sexy,perfecta, yankee...

Soldadito Deplomo dijo...

Mis respetos a Fulla pero no hay color. Además a Barbie le he jurado amor eterno.

Navia de Suarna, Agrupación Socialista dijo...

Hoye Pedro, tengo que reconocer que me lo paso bomba con tu blog, por un lado tienes a una serie de cachondos/as mentales, que mas o menos entran en mi linea de opinión en casi todos los temas y por el otro hay una serie de mojigatas, pijas, made in Coruña, tipicas de esta ciudad (a la que adoro) y que sin ellas , no sería la misma, vas por la calle y se distinguen ¡¡AY POR Dios!! ultimamente con la crisis y el pesimismo interesado del PP de "cuanto peor mejor" con este blog, me lo estoy pasando pipa.
Anda que La Barbie o la otra, hay que joderse.

Vanessa Naya dijo...

¿Barbie? ¿Fulla? Lo políticamente correcto sería decir que cada cultura tiene sus ideales de moralidad y que la tolerancia implica respeto hacia todos ellos, sin embargo lo políticamente correcto es simplemente una opción y, en este caso, opto por ignorarla. Barbie podría considerarse en parte responsable de un afán desmesurado por la excesiva delgadez y la moda, sin embargo también habla de independencia, autoconfianza... ¿De qué habla Fulla? De puro y simple sometimiento, así que si tengo que optar por una, la respuesta es evidente, claro que... soy una mujer occidental y eso, de alguna manera, me marca, somos seres sociales.
Cuando era pequeña, me encantaba la Barbie

Racional dijo...

Señor Rojillo, qué me dice usted de las "barbies" que encontramos en los chinos. Son casi iguales y sólo cuestan entre 1,20 y 1,80 euros (sin complementos). En mi casa tenemos varias de esas y le digo que no se ve mucha diferencia. El único defecto que pude comprobar, es que las que llevan algún gorro lo tienen pegado con una cola que si lo intentas despegar, la muñeca se queda completamente calva.

Barbie dijo...

Hola a todos, soy Barbie. Como liberal myself que soy, admito las críticas. Al único que no soporto es al Kent, ese bobo adulador al cual, como bien sabéis por comentarios previos, le pongo los cuernos a menudo y sin rubor alguno, porque es lo que se merece ese imbécil. Kisses for everybody, ladys and gentlemen.

Magda dijo...

A algunos mucho les molesta que una sea mujer, de derechas, de La Coruña y del centro.

Pues no sólo somos mujeres diferentes sino mejores. Joroba pero es así y hay que decirlo, aunque se lancen todas estas hienas a criticarnos. Si esta ciudad tiene caché es por personas como nosotras.