Pico de oro

jueves, 8 de enero de 2009

Asnalmente, el burro demócrata está despidiendo al elefante republicano con su rebuzno natural. “Aznarmente”, José María está despidiendo a George con su piquito de oro. Hay que ser cortés en las despedidas. Cedo la palabra al amigo íntimo de Bush, el ilustre conferenciante de Georgetown, Don José María Aznar:

"En el momento del adiós, que muchas veces va unido a un momento de ingratitudes, me parece justo reconocer que George W. Bush ha marcado el camino que debemos seguir en estos tiempos oscuros y difíciles, pero también de esperanza (…) George W. Bush es un gran estadista, que está viviendo en su despedida la hora de la ingratitud (…) Como dijo Churchill, los grandes pueblos son siempre desagradecidos (…) El hecho de que dentro de unas semanas pueda entrar en el poder su sucesor, sin que Estados Unidos haya sufrido un ataque similar al del 11-S, es una prueba de éxito (…) La victoria de Obama es un exotismo histórico y supondrá un previsible desastre económico (…) George W. Bush nos deja su mejor legado, el legado de la libertad (…) George W. Bush ha hecho de la defensa y la extensión de la libertad en todos los campos el centro de su actividad política (…) George W. Bush ha sido un gran hombre para la supervivencia de la libertad en las naciones que la disfrutaban y para promover que se extienda a tierras condenadas durante demasiado tiempo a la tiranía y la barbarie (…) George W. Bush asumió con lealtad y valentía sus responsabilidades para hacer avanzar las causas nobles y justas (…) George W. Bush luchó por las ideas, principios y valores que inspiraron la Revolución Francesa (…) La historia le hará justicia”.

Decía Cela que hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen. Quienes os padecimos deseamos que ambos, Bush y Aznar, forméis parte de la historia, pero no esperéis que la historia os haga justicia.

4 comentarios:

Felipe dijo...

Váyase, Sr. Aznar, váyase, Sr. Aznar, váyase con Bush. Adiós.

EL FLAUTISTA DE HAMELÍN dijo...

UUUffffffffff qué susto D. Pedro, no habia visto las comillas......

Xabier Pita Wonenburger dijo...

es impresentable

Anónimo dijo...

¡Ambos se van!... Todavía hay esperanza.