Mano de Dios

miércoles, 7 de enero de 2009


En Villa Fiorito pasó su infancia Maradona, el que vengó la afrenta de Las Malvinas marcando un gol con la mano, la mano de Dios, a la pérfida Inglaterra en el mundial de México de 1986. Maradona volvió a Villa Fiorito en la Navidad de 2008, como un Rey Mago. Rodeado por toda una corte de aduladores, futboleros, faranduleros y políticos, regaló una ambulancia, regaló unas decenas de computadoras para dependencias sanitarias, regaló unas decenas de juguetes, unas decenas de autógrafos y una tonelada de ilusión a la chiquillada local. Todos se afanaban por estrechar la mano de Dios.

Al día siguiente Villa Fiorito volvió a la normalidad, a la normal tristeza de esta villa miseria, de este arrabal pobre al sur del Gran Buenos Aires. En Villa Fiorito, en las Lomas de Zamora, malviven hacinados unos diez mil habitantes por kilómetro cuadrado. Aunque los inmigrantes italianos trajeron en su día una virgen llamada Nuestra Señora de la Abundancia y los inmigrantes gallegos trajeron las afamadas panaderías “La Coruñesa”, Villa Fiorito no está hoy para pan y circo. Calles sin nombre, ni “colectivos”, asfalto, alcantarillado, escuela o seguridad. Calles con narcotraficantes, ladrones, violadores, escuadrones de la muerte, infanticidas, sicarios, “transas”, niños explotados, botelleros, “cirujas”, cartoneros o “carreros”. Calles donde se dan la mano la corrupción policial y la corrupción política. Calles dejadas de la mano de Dios.

3 comentarios:

Pibe dijo...

El Pelusa fue y es un Dios para todos los argentinos, para los que amamos el fútbol y para los que lo odian. Es difícil que ustedes lo comprendan.

Chilena dijo...

Maradona no fue un dios sino un ídolo de barro vinculado a mafiosos napolitanos y dictadores como Castro o Chávez. Que se ponga a este tipo como modelo de algo me parece una vergüenza. No soy argentina y no me gusta el fútbol.

EL FLAUTISTA DE HAMELÍN dijo...

Dejemos a Dios a un lado D. Pedro.....seguimos con resentimiento ehhhhhhhhh....
Supongo que ni tomaria turrón, ni haria fiesta de Navidad, ni dira aquello de ¡Feliz Navidad!....la coherencia lo primero.
Salud