Mujer crucificada

sábado, 15 de noviembre de 2008

Una mujer crucificada (profanidad) y desnuda (procacidad), en un cartel con la pregunta: "¿quién paga por los pecados del hombre?" (virilidad), diseñado por la agencia Arnold Worldwide (creatividad), autorizado por el ayuntamiento de Milán (legalidad), en una campaña contra la violencia machista (brutalidad), organizada por la asociación “Teléfono Donna” (igualdad), ha provocado la reacción de los reaccionarios, que no toleran que se frivolice con el símbolo del cristianismo (cristiandad). En Milán tienen un Asesor del Decoro Urbano, que se ha propuesto evitar que la imagen blasfema sea colocada en quinientos espacios públicos (publicidad), para que no sean heridos los sentimientos religiosos de los ciudadanos (urbanidad). Esta absurda polémica no la entiende ni Cristo. Y es que, como decía Bernard Shaw, “el cristianismo podría ser bueno, si alguien intentara practicarlo”. Por ejemplo, Berlusconi (impunidad).

1 comentarios:

jepero dijo...

La Iglesia mantiene una estructura en la que los puestos de responsabilidad son sólo para varones.
Al tildar Cañizares la igualdad entre mujeres y hombres de “revolución insidiosa” es fiel a una Iglesia machista como la católica.