Cristofilia

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Según monseñor Cañizares, la retirada de los crucifijos de las aulas demuestra la cristofobia de una sociedad enferma. Es la no aceptación de la realidad la que demuestra la cristofilia de una democracia inmadura. Que Rajoy, Cospedal, Rouco o Cañizares añoren el catolicismo franquista es anacrónico. Que Cabrera, Sánchez Piñón, Bono o Vázquez abran puertas a la democracia cristiana es incoherente. La legislación, la autoridad y la ideología, y no las creencias y las supersticiones de cada quien, debieran primar en los análisis de la sentencia que ordena la retirada de símbolos religiosos del colegio de Valladolid (véase “Cole sin cristos”). Así lo hacen Pepe Blanco o Mariano Fernández Bermejo. Democracia cristiana, socialdemocracia cristiana, socialismo cristiano… ¿por qué los adjetivos?, ¿por qué no socialismo?

La Ministra de Educación ha sacado a colación la autonomía de los colegios "a la hora de tomar decisiones en esta cuestión o en cualquier otra", al estilo británico. La autonomía de los centros, una de las bases de la LOE, está para otras cosas. Si se blande dicha autonomía para limitar derechos fundamentales, en vez de avanzar, retrocedemos. Llévese el argumento al extremo. Si un consejo escolar decidiese, por unanimidad, retirar los crucifijos y sustituirlos por cuadros de Santa Maravillas, estrellas de David o medias lunas musulmanas podría hacerlo, según la ministra, porque los consejos escolares son autónomos y tienen capacidad para decidir sobre cualquier asunto interno. Reducción al absurdo. Democracia mal entendida.

La Ministra de Educación de España no debe escurrir el bulto admitiendo que "deben ser los consejos escolares los que tengan la iniciativa y los que resuelvan las cuestiones". La Conselleira de Educación de Galicia no debe quedar bien ante la ministra simplemente repitiendo que “hay que respetar la iniciativa de los centros”. El Presidente del Congreso no debe salirse por la tangente alegando que "vivimos con suficiente experiencia democrática y sentido común para no darnos golpes a costa de la religión". La Secretaria General de los populares no debe despreciar los derechos de un solo alumno diciendo que “a la mayoría de los españoles no les molesta que haya crucifijos en las aulas”. No es molestia, es ley. La ley está para ser aplicada, la autoridad para ser ejercida, la ideología para ser manifestada y los ciudadanos para elegir a quien creen que aplica bien la ley, ejerce bien la autoridad y gobierna bien en coherencia con sus ideas.

1 comentarios:

Troy Mc lure, quizá me recuerde de... dijo...

Totalmente de acuerdo, la ministra escurre el bulto. Tendrán que ser los centros los que se partan la cara por defender la ley.
Además, el primer simbolo de los cristianos fue el pez. Como dice Un famoso cómico, si a Jesús lo hubiesen matado en una silla eléctrica, ¿llevarían los cristiaños pequeñas sillas elécricas de oro colgadas del pecho?
Si el cristianismo es en verdad una religión de amor, deberían volver a usar el pez como símbolo. Y estaríamos pues hablando de piscifilia.