Memoria de elefante

sábado, 18 de octubre de 2008

Manuel Fraga, patriarca de la derecha española, ex ministro de Franco, ex presidente autonómico y actual senador, criticó la decisión del juez Garzón de investigar las desapariciones durante la guerra civil y la dictadura franquista. Manifestó que es “políticamente un error gravísimo resucitar los problemas que plantea toda guerra civil" y que es "un disparate que un señor se auto declare competente en un asunto en el que es muy discutible que tenga competencia nadie, puesto que ya hubo leyes de amnistía”. Garzón ha abierto la primera causa contra el régimen franquista. Es una cuestión de memoria histórica. Fraga es historia viva del antiguo régimen. Fraga es un elefante político. Fraga tiene una gran memoria. Fraga tiene una memoria de elefante.
Desde los romanos se cree que hay correlación entre la capacidad craneal y la capacidad memorística. A una gran cabeza le corresponde un gran cerebro y a un gran cerebro una gran memoria. El elefante tiene una gran cabeza. Fraga también. El elefante es un paquidermo, porque es un animal longevo, omnívoro, artiodáctilo, de piel gruesa y dura. Fraga no es artiodáctilo. No obstante, siempre hay que buscar la explicación empírica y no quedarse sólo en las analogías. Por ejemplo, tanto el elefante como Fraga por donde pasan lo arrasan todo, en las sabanas africanas o en las comarcas gallegas. El elefante lo hace porque, al consumir una dieta muy pobre en calorías, dedica tres cuartas partes de su tiempo a comer, engullendo todo lo que encuentra en su camino, preferentemente hierba. Fraga, también tragaldabas, devoró cientos de comilonas en su tierra natal, pero, al ser más omnívoro, diversificaba más la dieta, con productos del mar y de cuadra, preferentemente gratuitos y con denominación de origen.
La memoria le sirve al elefante para recordar las sendas de la comida y de los manantiales en la sabana. La memoria debería servir a Fraga para recordar las sendas de los represaliados y de los “paseados” en las aldeas gallegas. El elefante nunca olvida a quien le ha hecho daño. Fraga no debería olvidar a quien ha hecho daño. Ambos tienen una gran memoria social. El elefante trata de ayudar a sus congéneres heridos o enfermos y siente un profundo respeto por los difuntos. Fraga no por todos. Cuando un elefante muere, los demás miembros de su manada velan el cadáver, lo huelen y lo tocan. Durante años, en sus migraciones, las manadas prestan especial atención y reverencia a los restos en los cementerios de elefantes. Fraga prefiere rezar en el Valle de los caídos.
La gran memoria del elefante es discutible científicamente. Las versiones de Plinio el Viejo y de Darwin están superadas. Los elefantes tienen una gran capacidad para ciertas cosas, pero son torpes para otras. Fraga también. En la cabeza del elefante hay cinco kilos de cerebro y diez mil millones de neuronas. En la cabeza de Fraga hay menos de kilo y medio de cerebro y veinte mil millones de neuronas. En una cabeza más grande las neuronas están más espaciadas y los procesamientos cognitivos son más lentos. El elefante procesa más lento que Fraga. Fraga procesa más lento que Garzón. Seamos respetuosos con la ciencia… y con la justicia.

3 comentarios:

TONECHO ÁLVAREZ dijo...

Y digo yo... ¿Militaba Fraga en la Falange en los tiempos en los que perfiere no remover? ¿No fue este señor el que firmó las últimas sentencias de muerte como Ministro de la Gobernación? Es curioso que no quiera que se remueva el pasado...

Esther Fontán dijo...

Cierto es que Fraga tiene fama de poseer una gran memoria,pero tal vez esa memoria sea oportunamente selectiva (que no selecta)y sólo recuerde aquello que no le suponga por una vez en su vida ponerse "rojo". La democracia ha sido muy generosa con D.Manuel (así le gusta que le llamen) pero igual de generosa ha de ser con quienes en su día por defender los mismos derechos que hoy la sustentan cayeron bajo el fúsil de la intolerancia. Garzón quiere abrir fosas no para remover resentimientos si no para hacer justicia con quien no la tuvo,para que el pasar página no suponga cerrar el libro y para que unas familias tengan por fin a los suyos aunque sea en un cementerio, cementerio que afortunadamente no será de elefantes.

Manolo dijo...

Ustedes son unos rojos peligrosos...QUE PASEN LOS ANTIDISTURBIOS...