Mafia, amén

lunes, 20 de octubre de 2008

¿Diplomacia o “diplomafia”? Hay curas comprometidos con los problemas sociales, pero no están en el Vaticano. Allí no prima el compromiso cristiano, sino la diplomacia vaticana. Por eso, en su viaje por el sur de Italia, el papa Benedicto no ha condenado los asesinatos, las extorsiones, las amenazas, el contrabando, el tráfico de drogas o la explotación sexual de mujeres por parte de la principal “empresa local”; es más, no ha hecho referencia alguna a la violencia cotidiana ejercida por la camorra. Según la diplomacia vaticana, el Santo Padre no ha aludido a la mafia porque "el viaje tiene una dimensión estrictamente espiritual y sería una falta de respeto, por el hecho de que la mayoría de la gente de esta zona es honesta y no son miembros del crimen organizado". Efectivamente, la mafia es una organización de criminales, clandestina y siciliana. La curia es una organización de cardenales, apostólica y romana.

1 comentarios:

Antonio Olives dijo...

Pero es que, el jefazo anda más preocupado últimamente por los problemas reales de la humanidad como la ingeniería genética y otros actos de brujería claramente impulsados directamente por el diablo. Por aquello de evitar el intrusismo profesional.