Aborto a bordo

martes, 21 de octubre de 2008

¡Al abortaje! Marchando, una de piratas, que diría Serrat. El velero Menina, de la compañía Women on waves, bajo pabellón holandés, sin cañones por banda, viento en popa toda vela, surcó el Atlántico y el Mediterráneo, hasta atracar en el puerto de Valencia, para provocar conciencias, y partió luego a sólo dieciséis millas náuticas, para provocar abortos.
La arribada del barco abortista a Valencia formó parte de la primera campaña en España de la organización feminista Mujeres sobre las olas, con el fin de que se tome conciencia sobre la necesidad de cambiar una ley orgánica de hace más de treinta años, para equiparar la legislación española sobre el aborto a la de otros países europeos. Además de actos reivindicativos, fueron practicados abortos farmacológicos, en aguas internacionales y bajo jurisdicción holandesa, a mujeres que, dado su estado de gestación, no podrían haber interrumpido su embarazo sin la autorización de un psiquiatra que exige la ley española.
Pero, como cantaba Serrat, “no hay historia de piratas que tenga un final feliz; ni ellos ni la censura lo podrían permitir”. Más de treinta organizaciones feministas, políticas y sindicales recibieron con salvas al velero en la dársena levantina. Las autoridades conservadoras de la Generalitat valenciana pusieron trabas al amarre, alegando falta de permisos. La alcaldesa conservadora de Valencia, Doña Rita, manifestó su indignación en la cadena radiofónica de los obispos. Los activistas conservadores de la asociación de Jóvenes Provida intentaron impedir la operación cruzando dos lanchas al estilo de los de Greenpeace. Se ve que los conservadores valencianos prefieren los majestuosos veleros de la Copa América.

2 comentarios:

TONECHO ÁLVAREZ dijo...

Espero que no nos vuelvan a mandar los antidisturbios como hace dos posts...
La actitud hipócrita y farisea de las autoridades valencianas sigue su curso. No nos olvidemos que tienen un circuito de F1 gracias a que el PP volvió a ganar las elecciones.
También es posible acordarnos de muchos viajes de niñas bien a Londres, por lo visto de "compras", y de esto no hace tantos años.
Salud.

Anónimo dijo...

Lo de los antidisturbios era una coña, fue lo que dijo Fraga una vez que le montaron un pollo en la UDC si no recuerdo mal. En esa frase se condensa su talante democrático.
Sigo vuestros blogs con mucho interés, seguid así.
Un saludo