Sarkozy, Sarko no

domingo, 14 de septiembre de 2008

Carla, no los sigas. Francia, no los sigas. Aunque Sarkozy se crea el papel de canónigo honorario de San Juan de Letrán, por herencia del rey francés desde tiempos de Enrique IV, Sarko no es Nicolás XVI, ni la República de Francia debe pleitesía al Estado Pontificio del Vaticano.
Es ridículo ver al presidente del país del la laicidad inclinándose sumiso, al pie de la escalerilla del avión, ante el Papa de la Inquisición. Es anacrónico verle defendiendo las raíces cristianas de Europa. Es indignante verle reprimiendo, desde un púlpito, con pálpito, a los gobiernos democráticos “intrascendentes”, “relativistas”, “zapateriles”, por cuestionar el papel de la Iglesia en la vida pública y por abocar a su pueblo a la senda del pecado. Es patético verle proponiendo la sustitución de maestros por curas para enseñar valores.
Más papista que el Papa, Sarkozy se ha inventado el “laicismo positivo”. Positivo para los creyentes católicos más fervientes, más reaccionarios y más fundamentalistas, o sea, menos laicos, es decir, menos reflexivos, esto es, menos demócratas. En nombre de la patria y del protagonismo no vale todo. No, Sarko, no. Carla, por favor, sigue pecando; pero, mejor con otros. A éstos no los sigas.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Izquierda francesa dividida + izquierda alemana dividida - proyecto de la izquierda para Europa + caldocho neoliberal a tragar = sarko + berlusko + gemelos locos polakos....
¿ZP y la fundación de Caldera son nuestra única esperanza?