Pasarlas putas

miércoles, 24 de septiembre de 2008


Eufemismos los justos. Prostitutas no, putas. Trabajadoras del sexo no, mercancías sexuales. Vicio y pecado no, hambre y droga. Feminización de la pobreza no, explotación de la mujer pobre. Hembras exóticas no, inmigrantes violadas. Trata de blancas no, tráfico de esclavas. Negocio no, mafia. Clientes no, machos en celo. Liberación no, secuestro. Maquillajes urbanos no, derechos humanos. Regulación laboral no, cambio laboral. Abolición sí.
El Gobierno socialista prepara un plan integral de lucha contra la prostitución. Otros, más cuanto más reaccionarios, optan por callarse como putas. Asumen que es el trabajo más antiguo del mundo y, como tal, necesario. Asumen que la mayoría de las putas lo son porque quieren, cuando casi todas son inmigrantes y víctimas de las mafias, que les quitan sus papeles, las extorsionan y amenazan a sus familias en el país de origen. Algunos progresistas, bien intencionados, demandan que a las putas se les aplique el Estatuto de los Trabajadores, como si se tratase de trabajadoras libres que eligen el oficio, aunque no las condiciones.
La legislación europea sobre la cuestión es variada. En más de la mitad de los países la prostitución está prohibida y se penaliza a putas, chulos y clientes. En algunos países las putas con papeles disponen de atención sanitaria y ciertos derechos laborales. En Suecia se multa sólo a los clientes. En Italia acaba de prohibirse que las putas ejerzan en la calle, con lo que volverán a los burdeles, prohibidos formalmente desde mediados del siglo pasado. En España las putas trabajan sin saber si su trabajo es legal o ilegal, en un nimbo de no intervencionismo de los poderes públicos.
El plan integral del Gobierno socialista implica precisamente intervención, para llegar a la abolición. Se van a implantar medidas cuyos objetivos no son fáciles de cumplir. Proponer a las putas que, tras un mes de reflexión, denuncien a los mafiosos que las explotan, a cambio de garantías jurídicas, seguridad física y ayuda económica, puede no ser suficiente frente a las amenazas a que se ven sometidas ellas y sus familias. Formar a los policías para que cambien su concepto de las putas llevará tiempo. Sensibilizar a una sociedad machista sobre la condición de víctimas de las putas no va a ser sencillo. Impedir el tráfico de esclavas en los países de origen va a ser todavía más difícil. A ver si nos enteramos de una puta vez que las putas no viven de puta madre, sino que las pasan muy putas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

...y eso por no hablar del lobby de chuloputas fascistas de ANELA...
una buena forma de tomar decisiones en este ámbito es hacer exactamente lo contrario de lo que pide esta gentuza.

un saludo

Galeguiña dijo...

Comparto contigo la visión.

La prostitución jamás ha servido ni puede tomarse como síntoma de la liberación sexual de la mujer. Ha sido, es y será una herramienta de opresión de las débiles. Mujeres.

Me alegra encontrar a un compañero que comprende el alcance de la importancia de erradicar la prostitución.

Saludos.

Tamara Canosa

Anónimo dijo...

y tú llamas a alguien reaccionario?
A que también estás en contra de la pornografía?
Los curas te han comido el coco y te disfrazas de rojo para que no te pillemos. Sexo malo si no es para procrear, queridos hermanos . . .
supongo que igual que los puritanos de siempre, los nuevos (sic), tendrán una doble moral infinita . . . hipócrita . . .