Espíritu olímpico

domingo, 10 de agosto de 2008

El Barón Pierre de Coubertin (1863-1937), padre de los Juegos Olímpicos modernos, iba para militar y acabó siendo un pedagogo universal. Formado en la doctrina del cristianismo muscular del pastor anglicano Thomas Arnold, proponía alcanzar la perfección a través del deporte, compitiendo sólo por el afán de competir. Se hicieron célebres frases suyas como: “lo importante no es ganar, sino participar” o “lo esencial en la vida no es vencer, sino luchar bien”. Si a los vencedores en el magnífico espectáculo periódico para el consumo de masas que son los Juegos Olímpicos les cuelgan medallas de oro, aunque lo importante es sólo participar, cuántas medallas solidarias debiéramos colgar a los que luchan por la libertad individual en China cada día. A la izquierda, en la obra de los chinos Gao Brothers: “Sense of space, anxiety” está contenida la rabia por la falta de espacio y aire para el espíritu… no sólo olímpico.

1 comentarios:

xiabre dijo...

Me entristece que un país como China soporte estoicamente un gobierno como el que tiene. Pero me entristece también ver como en nuestra sociedad para que se hable de la represión en este lugar del mundo, tienen que celebrarse los Juegos Olimpicos allí.
Si no fuera de este modo se acabaría por perder el reconocimiento a la historia y la contribución de esta milenaria nación, a la que muchos solo asocian con los bazares chinos que hay en su barrio ....
¡Lástima tanto gobernante desgraciado!